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Fernando
Ureña Rib
no
se repite ni rompe con su pasado pictórico.
Manteniendo un estilo y una imagen inconfundibles,
el suma las etapas anteriores en un extraordinario
enriquecimiento plástico. Una paleta exquisita
"instrumenta" racimos de formas. Formas
superpuestas, contiguas. Formas en
evolución , configuradas
dentro de una mayor o menor complejidad.
Preeminentemente orgánicas, pero con un subyacente
toque de geometría.
MARIANNE DE TOLENTINO
Listín Diario. Diciembre de 1987.
Santo Domingo.
La
serie de desnudos estroboscópicos de Fernando Ureña
Rib describe con elocuencia movimientos en el
espacio. Son espacios sicológicos, no solo físicos.
El espectador es confrontado simultáneamente con
imágenes que se funden en una continua
superposición de imágenes fugaces que se mueven en
la misma progresión musical del staccato y se
produce en él el perturbador efecto de un proyector
de películas de cine cuyas imágenes van quedando
lentamente paralizadas.
Steven Kaplan. Art Director Altos De Chavon.
1982
Los
cuerpos femeninos de Fernando Ureña Rib (desde hace
muchos años un virtuoso de la anatomía) sugieren un
florecimiento del equilibro. Proyectan la belleza
física con una perfecta naturalidad y a menudo se
convierten en ejemplos de la arquitectura corporal.
A
la vez entidades formales y cromáticas,
espontáneamente sensuales, más que lúdicamente
eróticas, brindan la iconografía de un organismo
vivo, de la vida en La estilística del pintor, tan
suelta y amaestrada al compás de conocimientos y de
oficios se pasea, alternando e integrando elementos
del pos impresionismo, del expresionismo y del
futurismo con un trasfondo de sólido realismo.
Ello
propicia un ritmo interior de toques y de tonos,
que suscita la vitalidad, percibida, leída,
disfrutada por el contemplador. El desnudo,
magistralmente interpretado, de Fernando Ureña,
sugiere y requiere distintas miradas. En la pintura
italiana reciente, hay dos corrientes, la
transvanguardia y la "pittura colta". Ese deslinde
conviene también a otras latitudes como la nuestra,
donde el desnudo de Fernando Ureña Rib pertenecería
entonces a la "pintura culta". clímax de la armonía
y la animación.
Marianne de Tolentino
En
su trabajo Fernando Ureña Rib explora la estructura
secreta de las formas de la naturaleza. Fernando
Ureña Rib y la unidad de esa relación con el cuerpo
humano. Esta exploración es muy intensa. Sus
pinturas son simultáneamente apacibles e
inquietantes.
Tienen
el poder de
seducirnos.
Beatrice M. Ingram.
Boston, 1984
La
curva, el lustre, la vítrea transparencia y la
pátina nos invitan a tocar, a acariciar, a penetrar
en los gratos submundos de Ureña Rib. Las imágenes
en movimiento incesante de Fernando Ureña Rib nos
turban profundamente. Son esculturas perpetuas del
espacio. Espacios abiertos, desdoblados,
contorneados, proyectados, que se esfuman o se
transparentan.
Un
mundo de formas rondas, pulidas, finitas e
infinitas, abiertas que se traslapan sobre una
multiplicidad de dimensiones, pero todas moviéndose
en torno a un sentido: el tacto. Un mundo onírico
siempre fluido, refrescante, libre de ataduras y
fronteras, más allá de los límites y de los
cánones.
Sus
figuras se enlazan y se alzan como una pareja
desnuda que volara a cielo abierto sobre los lomos
de un caballo alado. Los colores se despojan
imperceptiblemente de sus gamas. Como en el tiempo,
la transición es permanente.
Danielle DeGarie, Escritora. Montreal, Julio de
1990
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