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ARTE DOMINICANO
CONSIDERACIONES SOBRE EL DESALOJO DEL CODAP
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Ignacio Nova sobre la venta ilegal de
un Inmueble asignado por decreto al CODAP
ignnova1@yahoo.com
Hoy, a las 9: de la mañana, en la tercera planta del edificio del
Catastro Nacional, en la Ave. Jiménez Moya con Ave. Independencia, se
celebrará una audiencia para conocer las pretensiones de desalojo de una
firma comercial contra el Colegio Dominicano de Artistas Plásticos del
local que ha ocupado durante casi veinte años. La Autorización de
Intimación la contiene la Resolución No. 0968 del pasado 11 de octubre
del 2007 despachada por el Dr. Fermín Castillo Mimaya, abogado del
Estado ante la Jurisdicción Inmobiliaria. Aunque está convocada así, en
realidad se trata de una audiencia para conocer sobre si tiene límite o
no, o hay quien detenga o no, la soberbia de la corruptela contra,
ahora, un sector de la cultura nacional, los artistas plásticos y
visuales.
Resulta que un favorecido de este gobierno logró adquirir, en el año
2007 y por la irrisoria suma de un poco más de dos millones de pesos, un
edificio colonial de dos plantas, valorado, incluso entonces, en mucho
más que eso, y saltándose todos los procedimientos que establecen la
Constitución y las Leyes. Su propiedad sobre el edificio ha querido ser
establecida mediante el Certificado de Títulos No. 2007-2047, libro
2392, folio 151. Afecta a la edificación que desde 1991 aloja al Colegio
Dominicano de Artistas Plásticos y muestra algo de decencia y cultura a
los visitantes internacionales en medio de la casi arrabalizada, tomada
por la violencia y la basura y prostituida hasta el tuétano Zona
Colonial de Santo Domingo. La misma les fue donada, mediante el decreto
No. 14-91, por el entonces Presidente de la República, Dr. Joaquín
Balaguer. Pero mediante un contrato de venta del 21 de febrero del 2007,
la propietaria del inmueble, la Sociedad Inmobiliaria, C. por A.,
perteneciente a CORDE y representada por su director de entonces, el
Señor Leoncio Almánzar Objío, decidió vender el inmueble saltándose
todas las formalidades de ley. Y quienes contravienen la Ley,
¿delinquen? El quinto “POR CUANTO” del referido contrato de venta es,
por sí mismo, ilustrador al respecto. Dice: “POR CUANTO: LA VENDEDORA a
través de la CORPORACIÓN DOMINICANA DE EMPRESAS ESTATALES (CORDE) ha
solicitado al Honorable Presidente Constitucional de la República DR.
LEONEL FERNÁNDEZ REYNA, la derogación del citado Decreto No. 14-91 de
fecha 16 de Enero de 1991, lo que formalizó mediante comunicación
(¡sic!) DG-00321 de fecha 15 de Diciembre del año 2006, ya que se aboca
al cierre definitivo de sus actividades y necesita dejar resuelto los
casos relativos a sus propiedades”. ¿Desde cuándo una comunicación,
privada, es decir entre un Ejecutivo y un funcionario suyo, deroga un
Decreto?
La derogación de un decreto, ¿no lo hace otro decreto, un acto legal del
Ejecutivo y, por tanto, público, que incluso exige un asiento y
comunicación para ser refrendado? Pero más que eso. Aún pretendiendo
apoyar tal transacción sobre esto, al precio establecido en el Contrato
de Venta (3 millones, 510 mil pesos) se le rebajó la friolera de 878 mil
pesos (25%). Los abogados del CODAP alegan, han reseñado y documentado
un conjunto de violaciones a la Constitución y las Leyes al respecto,
que afectan y mandan en el caso de venta de edificaciones como las del
CODAP que su mera enumeración pone los pelos de punta. Dice de lo que
son capaces la ambición y la corruptela. Según estos profesionales del
derecho, la venta de tal inmueble se saltó por los forros el esquema
jurídico y el estado de derecho que conforman los siguientes
instrumentos legales bajo cuya protección y amparo está el local del
CODAP: a) el decreto 14- 91, que donó la casa a los artistas y cuya
derogación no demuestra satisfactoriamente el acto de venta; b) la ley
318 del 14 de junio de 1968 que define el contenido que conforman el
patrimonio monumental dominicano; el decreto 1357 del 29 de mayo de
1975, mediante el cual el ex Presidente Balaguer declaró de utilidad
pública los bienes de la Sociedad Inmobiliaria, S. A., entre cuyos
inmuebles consta el local del CODAP; c) la ley 389 del 8 de diciembre de
1981 que prohíbe transferir inmuebles otorgados en donación por el
Estado, a menos que la apruebe el Congreso Nacional, lo que es cónsono
con d) el artículo 55, inciso 10, de la Carta Magna que faculta al
Ejecutivo a “Celebrar contratos sometiéndolos a la aprobación del
Congreso Nacional, cuando contengan disposiciones relativas a la
afectación de las rentas nacionales, a la enajenación de inmuebles, cuyo
valor sea mayor de veinte mil pesos oro”; e) los artículos del 1 al 7 de
la ley No. 524 de 1941 que obligaba a la Sociedad Inmobiliaria a
tramitar sus propuestas de ventas a través del hoy Ministro de Hacienda;
f) articulados específicos de la Ley 141-97 sobre capitalización que
regulan procedimientos y ordenan una transparencia tan inequívoca que
entre sus opciones no sólo incluye la publicación en diarios escritos
sino, además, su transmisión televisiva; g) finalmente, el hecho de que
el párrafo II del artículo 16 de esta ley remite su validez al inciso 10
del artículo 55 de la Constitución: obliga que toda venta sea aprobada
por el Congreso.
Como vemos, de confirmarse como ciertas la vigencia de este paquete
legal, estaríamos ante un increíble e insólito conjunto de violaciones:
terribles, consistentes, progresivas, avasallantes; capaces de abocetar
el engreimiento del poder, la colocación de administradores públicos por
encima de la ciudadanía y del ordenamiento legal, al margen de un
ordenamiento jurídico que tiene por objeto, según se nos dice a diario,
construir un Estado de derecho. Y todo ante el abandono del sector
cultural ya que el Ministro de esa cartera, aparte de un par de
declaraciones, parece haber decidido no pisar la manguera de su colega
funcionario. Eso es lo que hoy, a las nueve de la mañana, comprobará la
nación toda. Si la violación a las leyes que ya lanza su nudo al cuello
del arte y los artistas continuará hasta penetrar en el hogar de cada
uno de nosotros, para dejarnos huérfanos, para quitar a todos lo que
otros gobernantes, en este caso el presidente Balaguer, o Antonio
Guzmán, o Jacobo Majluta, o el presidente Fernández, o Hipólito Mejía en
ejercicio de las atribuciones que les confieren la Constitución y las
leyes, les hayan donado o cedido. Y luego seguir como si nada, en su
bacanal de impunidad, tan pretensiosos de honorabilidad y decencia, tan
campantes…
Crisis, corruptela, tribunal y desalojo enfrenta nuestro Colegio
Dominicano de Artistas Plásticos
Por Danilo de los Santos miembro de AICA/ ADCA/ CODAP
La crisis como manifestación aguda de un trastorno físico y moral,
colectivamente observable en el cuerpo de la geografía y de la sociedad
dominicana en el alba del siglo XXI, es espiritual, identitaria,
institucional y de valores. En cada manifestación y correlacionadas,
salta a la vista una consecuencia general: la situación difícil y tensa
en el desenvolvimiento del ciudadano común, en el núcleo de la familia y
en las organizaciones no gubernamentales ni políticas, porque son estas
últimas asociadas a la estructura del poder oligárquico las que generan,
alimentan y mantienen en vilo una zozobra general a todas luces
direccionada hacia un fin que no es impredecible, sino contrariamente
visible.
La percepción de compuerta abierta, aparentemente dejada al azar e
irresponsable desde los estamentos dirigenciales principescos, se
asemejan a los momentos históricos de la Patria en que aparecen y se
enlazan las dictaduras modernas: la trujillista y la balaguerista,
devenidas de una crisis democrática interna como la horacista y
depresiva mundialmente hacia el 1930, así como la del llamado ¨ensayo de
la democracia¨ durante los inicios del decenio 1960, marcada por el
derrocamiento del Presidente Bosch, la revuelta constitucionalista, la
segunda intervención estadounidense y la ubicación de un gobernante
contrainsurgente, reformista y ¨pacificador¨. Con tales explicaciones y
observando el escenario de la presente década 2010, desbordada de
acentuada crisis de fe, de inseguridad, de latrocinio, de bandolerismo
general, de pantalleo desarrollista y de acopio aldeano global, es
pertinente la pregunta siguiente: ¿Se trata de una crisis colectiva en
la que se ampara la postulación de otro angelote de la paz con augurio
de encarnar el nuevo destino nacional?....
No es el caso de esta escritura seguir discurriendo sobre una crisis que
tiene muchas señales en el seno de una sociedad donde el abuso sigue en
posesión de las envestiduras bajo protección asegurada, y contrariamente
el abusado es el que enfrenta la desnudez como carencia de protección.
El dominicano o dominicana sin arribismo, sin cuña, que no es chopo, ni
chulo y esta desamparado de los elementales derechos, incluida la de su
movilidad vuelta insegura en el hogar territorial y en ese otro recinto
familiar al que se suma el socialmente ampliado como recinto del tiempo
libre, clubístico y gremial. De la misma manera que la movilidad civil
enfrenta el riesgo creciente de la acechanza delincuencial y violenta,
los recintos familiares enfrentan la amenazante corruptela desde
diferentes niveles oficiales y privados que se amparan en la impugnidad.
Un ejemplo al que llegamos tiene que ver con la enajenación de los
derechos de nuestro Colegio Dominicano de Artistas Plásticos, que
asediado enfrenta un juicio tribunario de la propiedad del edificio
donde se desenvuelve el sector gremial desde hace casi 20 años.
Localizado en la pequeña cuadra que demarcan las calles Isabel La
Católica y La Damas; y donde se ubican la Academia de Ciencias, la Casa
de Francia y la Escuela Nacional de Bellas Artes, a mas de negocios de
disipación, el edificio del Colegio de Artistas Plásticos o CODAP, le
fue cedido al gremio por decreto presidencial del 1991.
Al parecer Bienes Nacionales invalida
esa posesión, amparando posiblemente a un funcionario que amañó la
disposición cedente para negociarlo con un comprador interesado en el
inmueble. Se trata de toda una red de negociantes de Bienes Raíces que
buscan un control de una zona patrimonial que reviste importancia para
el mercado turístico. En esta red, al parecer participan funcionarios
criollos y de organizaciones diplomáticas; más bien traficantes de una
zona monumental que define el antiguo casco urbano de Santo Domingo.
Aunque no es preciso el dato, al parecer el comprador del edificio de
dos plantas del CODAP, pagó la suma de dos millones de pesos dominicanos
(RD$2, 000,000); compra que le otorga un derecho aparentemente
suplantable. EL CODAP es una organización que sobrepasa el millar de
miembros (dibujantes, escultores, fotógrafos, ceramistas, gráficos y
pintores).
Como institución gremial fue gestada
en Casa de Teatro, por un grupo de notables creadores y como alternativa
de ser un vocero organizacional frente a la problemática del desarrollo
de las artes y del crecimiento del sector. Ramón Oviedo, Alberto Bass,
Angel Hache, Freddy Javier, Gaspar Mario Cruz, Silvano Lora, Elsa Núñez,
Rosa Tavárez y Carlos Sangiovanni entre otros, formaron parte de una
gestión que sumó artistas reconocidos como Cándido Bidó , Marianela
Jiménez, Fernando Ureña Rib, Orlando Menicucci, José Félix Moya, Joaquín
Priego, nutriéndose en el porvenir de nuevos agremiados. Mediante
decreto del Poder Ejecutivo del 17 de enero de 1978, el colegio adquiere
la condición legal, convirtiéndose Guillo Pérez, en el primer presidente
del gremio. El CODAP comenzó a funcional en la Casa de los Jesuitas,
local cedido por el entonces director del Museo de las Casas Reales,
arquitecto Eugenio Pérez Montás.
Era el local provisional, ya que los directivos se interesaron en
obtener espacio propio para emprender programas de animación cultural,
asumir una gestión administrativa, organizacional y de representatividad
frente a otras instituciones culturales del país e internacionales. Fue
en 1989 cuando la casona donde se ubican le fue otorgada como propiedad
por el Presidente Balaguer, pero hubo que esperar su reacondicionamiento
físico. La consolidación y el crecimiento institucional permitieron que
el gremio artístico se hiciera representar en conclaves internacionales
y se afiliara a la Asociación Internacional de Artistas Plásticos (AIAP),
una organización no gubernamental creada en 1954 bajo los auspicios de
la UNESCO. El documento que expresa los lineamientos de la AIAP, e
igualmente la recomendación relativa a la condición del artista¨ que
emanó de la organización de las Naciones Unidas, se publicaron en
¨Imagen¨ el primer órgano informativo cultural del CODAP, que incluye
otras significativas escrituras como pliegos reivindicativos, ponencias,
propuestas, escrituras reflexivas de maestros como Domingo Liz, así como
los programas en agenda.
Un reconocimiento que corona el
derrotero del gremio artístico es el decreto que consagra el 17 de
diciembre como el Día Nacional del Artista Plástico, y el cual origina
una fiesta anual en la que se reconocen personalidades de las artes y de
las letras, entre ellos Juan Bosch, Pedro Mir, Ada Balcácer, Darío Suro,
Fernando Peña Defilló, Manuel Rueda, María Ugarte, Marianne de Tolentino
y Darío Suro; igualmente personalidades que incluyen mecenas
empresariales como Jorge Arzeno Brugal o funcionarios reputados como
Miguel Cocco, quien aportó una importante donación oficial para remozar
el edificio y crear fondos de sustentación. Con un historial de afanes,
respaldos, gestiones, logros, participaciones, exposiciones, ejercicio
de la democracia participativa y ajena a todo partidarismo ideológico y
militante, exceptuando el de la cultura artística, es pertinente
preguntar: ¿Vale la pena enajenar el derecho del CODAP a un espacio
propio de convivencia y proyección cultural multiplicado y
trascendente?... Si el sujeto humano, hombre y mujer, ¨es estrictamente
una animal cultural¨, y la cultura es salvación de los pueblos, ¿Cómo
definimos al artista?
En su pliego de señalamiento a la
condición artística, la UNESCO recomienda: ¨prever, en lo posible, un
sistema que garantice derechos morales y materiales exclusivos para
proteger a los artistas frente a los perjuicios que pudieran sufrir (…)
ayudar a los artistas y a las organizaciones de artistas a remediar los
efectos adversos (…). Los estados miembros deberían esforzarse por
ampliar y completar su propia acción en lo que concierne a la condición
del artista…¨ La señalada recomendación emana de un documento de la
conferencia general que celebró la UNESCO en Belgrado, el 27 de octubre
de 1980. Para esta fecha había comenzado a crearse la estructura
histórica del CODAP, cuyas glorias podrían ser menos que las penas de un
infame, injusto y orquestado desalojo al cabo de 32 años de sobrevivir
de pie como un árbol crecido que representa la militancia del arte y los
artistas dominicanos. Ante la incertidumbre de un desalojo bochornoso
que puede hacer cumplir una decisión judicial ciega, tal vez asociada a
una componenda indeterminable, y que nos permite insistir en una crisis
general y pervertidora, terminamos con otra pregunta: ¿Para el poder
gubernamental y judicial, para los medios de comunicación y la audiencia
colectiva, solo resultan importantes los carteles de drogas, los
malhechores y otros protagonistas que ocupan como modelos ejemplares las
primeras planas.
SOBRE LA
SITUACIÓN DE DESALOJO EN EL CODAP
HILARIO
OLIVO
Nadie
puede pensar, en su sano
juicio, que en un Gobierno
del partido del Profesor Juan Bosch, presidido por el actual presidente
de la República, Dr Leonel Fernández, ocurriría un hecho tan alarmante
para las artes visuales dominicanas, como es el haber vendido de manera
irregular el local que alberga al
Colegio Dominicano de Artistas Plásticos (CODAP); institución fundada en
el año 1978, con el propósito de unificar y representar a los artistas
plásticos dominicanos e incidir de
manera preponderante en el
desarrollo del arte y la cultura nacional. Además de ser una institución
que no persigue fines lucrativos, ni se adhiere a ninguna ideología de
índole política partidaria o religiosa.
En el año
1991, mediante Decreto 14-91 es asignada al CODAP la casa ubicada en la
calle El Conde número 58 del
Distrito Nacional por el entonces Presidente Doctor Joaquín Balaguer,
quien en un acto público nos hizo
formal entrega de este local. Jamás pudimos imaginar que la Inmobiliaria
S.A. encargada de la venta de los bienes del
Estado dependencia de CORDE, dirigida
por el señor Leoncio Almánzar nos reservara la indignante decisión
de venderle de manera
irregular el local del CODAP, al afortunado señor Eduardo Jana Piñeiro,
por la irrisoria suma de Dos
millones cuatrocientos mil pesos- RD$2.400,000.00- un
inmueble localizado en la zona colonial y que a todas luces su valor
dista mucho del pagado por el citado comprador.
Al
enterarse de esta espantosa
transacción el señor Miguel Cocco, preocupado por la cultura y la clase
artística, intervino en busca de solución e invitó a pasar por su
despacho a los responsables de cometer tal desatino, allí les hizo
la propuesta de devolver el
dinero pagado en la supuesta compra, a lo cual accedió el
comprador, y el Sr. Cocco
procedió a donarle al CODAP el dinero correspondiente. Sin embargo, el
Sr. Jana Piñeiro falto a su palabra y
no aceptó el dinero; el cual
todavía tenemos en nuestro poder para ser reembolsado cuando ellos
entiendan.
Posteriormente el Sr. Jana Piñeiro obtiene con el Abogado del Estado,
Señor Fermín Casilla Minaya…,
una orden de desalojo contra el CODAP, instando a desocupar el inmueble
bajo el alegato de ocupación
ilegal. Este recurso no prosperó, pues al conocer los documentos que
facultan a los artistas a
estar en la casa, el Abogado del Estado decide revocar la decisión de
desalojo argumentando que: sobre la base de esta decisión no se puede
realizar desalojo…
Mas
adelante, el Sr. Jana Piñeiro nos plantea una propuesta de negocio
consistente en comprarnos una casa a cambio de que le sea entregado el
local del CODAP, donde proyecta instalar un restaurante de comida
criolla. Esta propuesta fue sometida en Asamblea a la membresía del
CODAP, siendo rechazada a
unanimidad. Al nosotros no aceptar, recurre al Tribunal de Tierras en
busca de que se le reconozca como propietario del local del CODAP, para
nueva vez tratar de desalojarnos. Proceso en el cual nos encontramos y
en donde saldrá a relucir la manera irregular de su adquisición.
En
múltiples ocasiones y por diversos medios hemos informado tanto al señor
Presidente de la República, como al señor Ministro de Cultura, a altos
Funcionarios del Estado y a
los Presidentes de ambas Cámaras Legislativas; de la denigrante
situación que venimos atravesando los artistas visuales de la República
Dominicana, con el propósito de que nos sea reconocido el derecho de
permanecer en nuestro local, desde donde por más de
20 años hemos estado realizando actividades culturales en beneficio del
país y en donde los jóvenes artistas, recién egresados de la Escuela
Nacional de Artes Visuales, encuentran
un espacio adecuado en donde exponer sus obras.
Por lo que
nueva vez, Señor Presidente, los más de 1,000 artistas visuales que
conforman la membresía de nuestra institución, afiliada a la
Asociación Internacional de Artistas Plásticos, AIAP-UNESCO, le pedimos
intervenir en esta situación respetando el decreto presidencial del año
1991 y declarando nuestro local propiedad del CODAP. Le pedimos que
contribuya a que permanezca uno de los pocos espacios dedicados a
promover las artes visuales y la cultura nacional en la Zona Colonial.
Detenga esta situación de acoso y maltrato hacia la clase
artístico-cultura, para que podamos seguir
contando con este espacio, que a lo largo de los años ha sido punto de
encuentro y desarrollo cultural, siendo utilizado por las diferentes
disciplinas artísticas tanto de nuestro país como del exterior.
Hilario Olivo
Boletín de Prensa
28 de Julio de 2010
JOSÉ RAFAEL LANTIGUA SE OPONE AL DESALOJO DEL
CODAP
Afirma estar dispuesto a “echar pelea” para que ese acto no se
ejecute y se declare el local de CODAP como un patrimonio de esa
institución. El Ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, expresó
hoy públicamente su respaldo al Colegio Dominicano de Artistas
Plásticos (CODAP), por el intento de desalojo que sufre actualmente
esa importante entidad que agrupa al sector audiovisual del país.
Lantigua dijo que, desde hace varios años, “pende una amenaza de
desalojo del local que CODAP ocupa en la calle El Conde desde hace
más de veinte años, que fue frenada durante la presidencia del
artista Alberto Bass, luego de diversas diligencias que se hicieran
con la finalidad de impedir la ejecución de tal medida”.
“Lamentablemente –afirma el Ministro de Cultura- de nuevo se intenta
producir el desalojo de los artistas de su conocido local, que le
fuera entregado mediante el decreto No. 14-91, de fecha 16 de enero
de 1991, del Poder Ejecutivo, de parte de un supuesto comprador que
dice haber adquirido la propiedad por la increíble suma de poco más
de dos millones de pesos”.
Lantigua dijo que “hay que impedir a todo coste que se produzca tal
desalojo, en vista de que se trata de una institución respetable,
que ha hecho uso de esa edificación en la Ciudad Colonial desde hace
varios lustros, y donde realiza una labor de servicio a los artistas
plásticos y de promoción de los valores culturales”. Indicó que ya
ha realizado contactos al más alto nivel para que ese desalojo no se
realice y se concluya con la “irritante situación que afecta a CODAP,
buscando una solución urgente con el supuesto comprador, ya sea para
devolverle el dinero que aportó para la compra del inmueble o
buscando ese supuesto comprador otra edificación de la misma
categoría y locación, que sirva eficazmente a los objetivos de la
institución citada”.
“Los directivos y miembros de CODAP viven en una zozobra permanente
desde hace ya, unos tres o cuatro años, y eso es injusto que ocurra,
sobre todo cuando tenemos un gobierno y un Presidente de la
República que valora a los artistas y su contribución al desarrollo
nacional”, dijo Lantigua. “Estamos firmemente al lado de CODAP y su
directiva contra este intento de desalojo y estamos dispuestos a
llegar a cualquier instancia para impedir que esa institución sea
afectada con la medida que se pretende llevar a cabo”, afirmó el
Ministro de Cultura.
Señaló que, “ahora que acabamos esta misma semana de instalar
formalmente la Comisión Rectora de la Ciudad Colonial , designada
por decreto del Poder Ejecutivo, destinada a reformular y
promocionar la llamada Ciudad de los Colones, y que celebramos el
hecho de que Santo Domingo sea Capital Americana de la Cultura ,
debemos aunar esfuerzos para lograr que el local de CODAP sea
formalmente declarado de utilidad cultural, de modo que no pueda
producirse ni ejecutarse venta alguna de dicha propiedad, para que
la misma sólo se utilice en el cumplimiento de los objetivos del
Colegio de Artistas Plásticos”.
“Ese local –declaró Lantigua- es un puntal de las artes visuales en
la Ciudad Colonial , de manera que es absolutamente indispensable
que el mismo siga siendo utilizado como lugar de encuentro cultural,
como parte de las acciones estratégicas de promoción de la cultura
en dicha zona”. El Ministro de Cultura señaló finalmente que está
dispuesto “a echar la pelea” para que este desalojo no se ejecute y
para que se declare al local de CODAP patrimonio exclusivo de esa
institución.
CODAP, dirigida en la actualidad por el conocido pintor Antonio
Guadalupe, presidente de la entidad, y por el también reputado
artista Hilario Olivo, secretario general, recibió una citación
judicial en mayo pasado, de parte de la compañía Tesifón Comercial,
S. A. demandando el desalojo del local que ocupa la institución.
Información servida por la
Dirección General de Comunicación y Audiovisuales
Ministerio de Cultura
Contacto: Romina Bayo
EL DISCURSO DE
DE FERNANDO UREÑA
RIB
EN EL PALACIO DE
BELLAS ARTES

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13 DE ABRIL 2009 |
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Excelentísimo Señor Presidente de la República
Doctor
Leonel Fernández Reyna
Honorable Señor Secretario de Estado de Cultura
Lic.
José Rafael Lantigua
Señor
realizador Jimmy Sierra
Colegas, señoras y señores
Agradezco el honor que me hiciera el amigo Jimmy Sierra al
invitarme a expresar, a nombre de los artistas plásticos
dominicanos, la gratitud que sentimos todos por la realización
de una serie de videos que recogen la actividad creadora de
ilustres pintores y escultores nuestros. Un hecho insólito y un
hito en la historia de las artes plásticas dominicanas, que
demuestra la preocupación del Gobierno del Doctor Leonel
Fernández Reyna por preservar y divulgar nuestros valores
culturales.
Por
primera vez, y de manera abarcadora, profunda e informada, el
Estado Dominicano auspicia la realización de un documental que
recoge la obra y el pensamiento de nuestros maestros. Críticos
de amplia cultura, como Doña María Ugarte, Jeannette Miller,
Marianne de Tolentino y Fernando Peña Defilló entre otros,
ofrecen un perfil histórico, valorativo y testimonial del
desarrollo de nuestras artes.
Nos
sentimos contentos y orgullosos, porque lo que veremos es el
inicio de una serie de documentales de Jimmy Sierra que
conservarán para la posteridad la imagen física, la voz, y
sobre todo, la obra trascendente de nuestros pintores.
Ocurre
que cuando los gobernantes y los líderes políticos se reúnen con
los diferentes grupos que conforman la sociedad, los primeros
formulan a los segundos una pregunta básica, directa: “¿Qué
quieren?” Es decir, ¿qué requieren o necesitan los obreros, o
los ganaderos, o los médicos, o los banqueros, o los periodistas
etc., a fin de desarrollar sus funciones sociales?
Como
ésta es hoy nuestra oportunidad, no dejaremos que se nos escape,
y les vamos a decir, con gran respeto, qué es lo que requieren o
necesitan hoy los pintores y artistas plásticos dominicanos.
Y esto
no será una simple petición. Más bien será una oferta, una
propuesta u ofrecimiento de los pintores al Gobierno y al Estado
Dominicano.
¿Qué
queremos pues, los pintores?
Además
de estos invaluables trabajos de divulgación, lo que los
artistas plásticos queremos y necesitamos es que se nos compren
las obras de arte que producimos. Por supuesto, queremos que
esas obras se cataloguen, se muestren y se divulguen.
Veremos
por qué esto es sumamente importante y digno para el desarrollo
de las artes plásticas dominicanas.
Como
constataremos en el video que sigue, la obra de arte no es
simplemente un bien material (como un mueble o un automóvil).
La obra de arte es un bien cultural, patrimonial, trascendente.
También es una inversión que se revalora de manera constante,
versus las depreciaciones monetarias y las subsecuentes crisis
financieras del mundo.
Recuerdo que un cuadro grande de mi maestro, don Jaime Colson se
compraba, a principios de los 70, con solo trescientos pesos
dominicanos. ¿Cuántos miles de dólares valen hoy sus pinturas?
¿Cuántos millones de dólares cuestan hoy las pinturas que hace
poco más de un siglo, Vicente Van Gogh vendía por 50 francos a
su hermano Theo?
Imagínese el enorme acervo y el valor de las colecciones
estatales si desde ese tiempo nuestros museos e instituciones
gubernamentales hubiesen tenido la visión de adquirir de manera
consistente obras de Colson, Yoryi Morel, Josep Gausachs, Manolo
Pascual, Gilberto Hernández Ortega, y otros maestros.
El
Doctor Leonel Fernández Reyna tiene esa visión. La presidencia
misma, y varias instituciones públicas poseen en su haber
valiosas colecciones de arte. Esa visión es compartida por la
Cámara de Diputados y la Dirección General de Aduanas,
instituciones que en poco tiempo han logrado reunir valiosas
colecciones de arte.
Ahora
bien, existen en las leyes presupuestarias dominicanas
provisiones que determinan que el uno por ciento del costo de
una edificación pública debe ser destinado a la adquisición de
obras de arte. En la práctica y de manera tradicional, la
aplicación de esa ley se ha desviado a la adquisición de otras
cosas, como mobiliarios y adornos.
Reiteramos: La obra de arte es un bien cultural y patrimonial de
estado. Por eso es justo que esa ley sea aplicada de manera
irrestricta y de acuerdo a su espíritu, porque los pintores y
escultores no recibimos ningún sueldo y dependemos únicamente de
la venta de nuestras obras. De modo que la aplicación de esa ley
sería una seguridad para los pintores y escultores dominicanos.
Adquirir y coleccionar obras de arte dominicano por parte del
Gobierno, debe ser una política de estado. Como lo es en México,
en Venezuela, en Ecuador. Y se puede hacer sin costosos
desembolsos. Por ejemplo, en pleno centro de la ciudad de
México, muy cerca del Zócalo y de la Catedral, existe El Museo
de la Hacienda, que conserva la colección que artistas como
Diego Rivera, Frida Kahlo, Rufino Tamayo y otros muchos, quienes
pagaron con obras de arte sus impuestos “en especie” al estado
mexicano. El resultado es que hay obras de arte, de
incalculable valor, por toda la geografía mexicana en sus
diferentes museos comunitarios y regionales.
Al
principio señalamos que los artistas dominicanos deseábamos, no
pedir, sino aportar, hacer una oferta al gobierno y al Estado
Dominicano. Antes de esto queremos pedir que se estudie el
patrón o sistema aplicado en México por el Ministerio de
Hacienda para que se aplique legalmente en República Dominicana,
de modo que los pintores dominicanos, que no devengan sueldos,
paguen en especie sus impuestos al gobierno.
Esto,
junto con la aplicación de la ley de obras públicas que consigna
el uno por ciento a la adquisición de obras de arte, permitirá
que se vayan creando los tan necesarios Museos Municipales,
Provinciales y Regionales de arte en todo el país. También
propiciará que nuestras instituciones públicas y museos
existentes se nutran con obras de arte que ciertamente estimulan
el espíritu y realzan el lugar de trabajo.
Lo más
importante es que la adquisición de obras por parte del estado
permitirá y propiciará el desarrollo del arte en todos los
niveles y estamentos de la sociedad, porque los artistas
egresados de Bellas Artes y de las universidades tendrán fuentes
dignas de trabajo y contribuirán a fundar museos y colecciones
públicas.
Esto no
es antieconómico, como quizás piensen algunos. Todo lo
contrario. El filósofo alemán Federico Nietzsche afirmaba que
solo el arte transforma en positivas las energías e influencias
negativas de la vida.
Si la
expresión artística (danza, teatro, música, artes plásticas) y
la educación del arte lograran penetrar nuestros barrios, junto
con el deporte, habríamos ganado, sin un solo disparo, nuestra
costosa batalla contra el crimen, la violencia y las drogas. Los
artistas demuestran, en el video que veremos ahora, la
importancia de cultivar y desarrollar el talento desde temprana
edad.
Finalmente, queremos reiterar nuestro agradecimiento por el
apoyo que el Presidente y la Secretaría de Estado de Cultura han
dado para la realización de estos videos sobre el arte
dominicano. Estimulamos a todos los presentes a meditar en
estas propuestas y al ciudadano señor Presidente de la
República, Doctor Leonel Fernández Reyna le exhortamos a
continuar dando su anuencia solidaria al desarrollo e impulso
del arte y la cultura en la República Dominicana,
Muchas gracias.
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COLECCIÓN PICTÓRICA ROSTROS DOMINICANOS
A BENEFICIO DEL MOVIMIENTO CÍVICO NO PARTIDISTA
PARTICIPACIÓN CIUDADANA

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Rostros Dominicanos es una
colección de pinturas al óleo en pequeño formato, que presenta estudios
anatómicos sobre la riqueza étnica y la fisonomía distintiva de los
dominicanos. La población dominicana está formada mayoritariamente por
jóvenes. El pintor Fernando Ureña Rib, uno de los más aventajados
discípulos del maestro Jaime Colson, estudia la mujer dominicana joven
como muestra de su diversidad y belleza.
Las migraciones a Quisqueya o la Isla Hispaniola,
irrumpieron desde el 5 de diciembre de 1942 con el Descubrimiento y la
colonización realizados bajo la corona de España" explica Carolina.
"Previamente se habían producido aquí corrientes migratorias
provenientes de las cuencas del Orinoco y del Amazonas en América del
Sur. Y durante el siglo XV confluían, cohabitaban y hasta batallaban
entre sí los siboneyes, los igneri, los arahuacos y los caribes. De la
familia de los arahuacos es de donde provienen los taínos, quienes eran
de religión animista y celebraban unos ritos espirituales muy hermosos
llamados Areítos, que consistían en la declamación de versos antiguos,
míticos, y en cantos y bailes que se ejecutaban bajo el influjo de
fututos, atabales, címbalos y de ciertas substancias alucinógenas. Les
llamaban los ritos de la cohoba. Historiadores y cronistas hablan mucho
sobre esos ritos. A mí me habría gustado verlos, porque tenían
coreografías propias y leyendas que eran transmitidas oralmente de
generación en generación. Aquella era una vida sencilla y generalmente
pacífica la de estas islas y cualquier oportunidad era propicia al
regocijo.
Aquí el tiempo de la conquista española fue
relativamente breve. Apenas en el lapso de cincuenta años hubo una
interacción intensa entre blancos e indígenas que bastó para
sobrevivieran ciertos rasgos genéticos y culturales transmitidos aún hoy
a la población actual de la isla. Pero hubo un gran exterminio. Los
habitantes amerindios (taínos y arahuacos) disminuyeron de 400, 000 a
3,000 hacia 1519. Eso hizo necesaria la importación de mano de obra
esclava de origen africano. Ellos llegaron por primera vez a la isla
el 2 de enero de 1502. Sin embargo, Durante el siglo XVI sólo los
españoles poblaban la isla. En el siglo XVII se formaron colonias
francesas en la parte norte y occidental de la isla. La
transculturación era intensa, de modo que en el siglo XVII la Hispaniola
llegó a ser una especie de mediterráneo plurilingüe y multicultural.
Entre 1881 y 1890 empezaron a llegar al país sirios y libaneses de
origen musulmán. Inmigración que mantuvieron un incremento sostenido a
partir de 1896. Los primeros inmigrantes chinos llegaron a Santo Domingo
en la década de 1890 y según la tradición eran esclavos cocineros
escapados de un barco inglés que atracó en la isla. A raíz de las
grandes guerras, las migraciones más importantes del siglo XX provenían
del Asia y Asia Menor y Europa (China, Japón, Turquía, España, Israel,
Italia). Particularmente bajo la dictadura de Lilís, la isla de Santo
Domingo llegó a ser un crisol de razas, religiones y culturas.
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LIENZOGRAFÍAS
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LA COLECCIÓN DE ARTE DE LA
DIRECCIÓN GENERAL
DE ADUANAS
FERNANDO UREÑA RIB
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ALBERTO BASS,
FREDDY JAVIER, RAMÓN OVIEDO, MIGUEL COCCO,
FERNANDO UREÑA RIB, ANTONIO GUADALUPE,
ABIL PERALTA, ROSA TAVAREZ
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LA COLECCIÓN DE ARTE DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE
ADUANAS
LA
COLECCIÓN de arte de la Dirección General de Aduanas de la República
Dominicana, sienta un precedente, porque se trata de una abarcadora
y curada visión de las artes plásticas dominicanas desde sus anales
a nuestros días, dando énfasis en los maestros que trazaron las
pautas de lo que es hoy el arte dominicano. La idea ha sido
ejecutada poco a poco por Miguel Cocco, quien con visión de futuro
destinó recursos públicos para la configuración de esta notable
colección museal.
Ni en el Centro León, ni
en el Museo de Arte Moderno, ni en la excelente muestra del Museo
Bellapart de Santo Domingo, se recoge tal variedad y calidad del
arte dominicano. La colección no discrimina estilos, ni formatos, ni
tendencias. Aunque se dan indicios de preferencias lógicas, la
colección no aparta del entorno aduanal a aquellos artistas menos
reconocidos o aplaudidos. Todos tienen lugar y se les permite un
espacio en este recorrido, porque lo que interesa es mostrar la
realidad del arte nuestro y la intensidad y alcance de su
manifestación.
Por supuesto, las
colecciones de arte van afinando y depurando su inventario. Han de
moverse, renovarse, porque de lo contrario se anquilosan y mueren.
Y esta es una particularidad de la colección, que es joven,
reciente. Cada día acuden nuevas propuestas y Miguel Cocco, abierto
a manifestaciones múltiples, plurales, las acoge con generosidad
inusitada.
Hay un hilo conductor en las salas de trabajo de Aduanas,
concurridas, llenas de vitalidad y armonía: La pasión. Se trata de
obras que expresan un apasionado deleite por rodearse de arte,
porque el Director comprende la importancia, la trascendencia, de
que el arte rodee a personas habituadas a ver únicamente columnas de
contabilidad, hojas repletas de nomenclaturas, disposiciones,
acápites, números. Cuando el contable levanta la cabeza, no ve una
pared en blanco que le bloquea el cerebro, ve una obra de arte que
en silencio le estimula a
hacer una pausa, reflexionar, perderse en un mundo imaginario y
continuar con ahínco en su trabajo de impuestos y de cifras.
Felicitamos a Miguel
Cocco y a la recién inaugurada Comisión que velará por la
permanencia de las obras y por el aumento de su venerable contenido.
Fernando Ureña Rib
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EL CODAP RECONOCE A MIGUEL COCCO

El Colegio Dominicano de Artistas
Plásticos (CODAP), reconoció este jueves al licenciado
Miguel Cocco Guerrero, director general de Aduanas por
apoyo que ha dado a los pintores, escultores,
grabadistas, entre otros artistas dominicanos, y por su
honestidad como ciudadano y servidor público.
En una ceremonia efectuada en el auditorio de la sede de
la Dirección General de Aduanas (DGA) los directivos del
CODAP, encabezado por su presidente, el pintor Alberto
Bass; el presidente de la Asociación Dominicana de
Críticos de Arte, Amable López Meléndez, y la crítica de
arte Marianne de Tolentino, resaltaron la cooperación
histórica de Cocco a los artistas dominicanos de las
pasada y presentes generaciones.
Miguel Cocco es un ciudadano y un servidor cuya conducta
engrandece al país, dijo emocionada la maestra de
pintura y ex presidenta del CODAP, Rosa Tavares. Destacó
que Cocco posee una gran sensibilidad artística y social
y que siempre ha actuado con responsabilidad e
integridad, tanto en el campo político como en la
administración púlbica.
De su lado el presidente del CODAP, Alberto Bass,
resaltó el compromiso social y cultura de Cocco con los
artistas dominicanos y en nombre de la institución
agradeció la colaboración de la DGA con los miembros de
la entidad, una gran parte de los cuales tiene obras en
el museo de arte que tiene la Dirección General de
Aduanas.
HABLA COCCO
Cocco Guerrero recibió una placa de reconocimiento del
CODAP y un cuadro de la pintora Kirsis Ángles. El
funcionario fue acompañado por su esposa Minerva
González de Cocco y sus cuatro hijas; amigos, y los
subdirectores y principales funcionarios departamentales
de Aduanas.
Al agradecer el reconocimiento dijo que lo recibía
consciente de que en su persona se le daba al resto del
equipo que lo acompaña en el Consejo de Aduanas, el cual
había hecho suya sus inquietudes a favor de la plástica
nacional.
Dijo que todo el que llega ahora y entra a Aduanas queda
impactado con la cantidad y la calidad de las obras que
hay en la institución. "Ese era el propósito: hacer en
Aduanas un museo que llamara la atención de los
visitantes y le produjera deleite espiritual", expresó.
Cocco puso de relieve la importancia que para los
pueblos tienen los artistas, y para reforzar su juicio
refirió que el maestro Ramón Oviedo se creció como
artista cuando en los murales que pintó en la Revolución
de Abril expresó con la calidad que sólo saben hacerlo
los artistas de su talento la rebeldía y el rechazo del
pueblo dominicano a la invasión norteamericana.
Destacó que como expresión popular las obras de los
artistas se dimensionan y pasan a ser una exquisitez de
los pueblos.
En el acto estuvieron presentes la mayoría de los
directivos del CODAP, entre éstos Freddy Javier, pasado
presidente, el maestro Ramón Oviedo, los pintores Elsa
Núñez, Fernando Ureña Rib, Antonio Guadalupe, Rosa Elina
Arias, Milán Suero, Marianne de Tolentino, los críticos
de arte Abil Peralta Agüero y Cándido Gerón, entre otros
muchos otros.
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