La obra de Juan Mayí alcanza ahora su
plena madurez. Primero, porque sus rasgos distintivos son cada
vez mas plausibles y segundo, porque nada limita ya la fuerza
de su expresión plástica.
Al contrario, Mayi explora
continuamente la posibilidad expresiva de la materia, a través
de calidades sutiles, de veladuras, de agregados y de una
vibrante tesitura cromática. La imagen, aparentemente simple,
es enriquecida, y ennoblecida a tal grado, que el ojo precisa
de la mano, de su toque, para completar su percepción, y su
comprensión.
La materia misma es ponderada por un tratamiento que la
dulcifica o la corroe, que la hace dúctil o árida, blanda o
áspera.
La de Mayí es una pintura para tocar con la yema de los
dedos. Una pintura para la piel tanto como para los ojos. Las
texturas, veladuras y los accidentes cromáticos con que el
artistas nos sorprende, muerden la superficie con particular
deleite y nos conducen a parajes distantes, a desiertos
ocrinos, a rojos que sacuden la retina y luego la seducen con
sus intrincados.
Los signos, las señales, los indicios
son la estrategia visual que utiliza Mayi para guiarnos a
través de la compleja simplicidad de sus mapas geodésicos
Celebramos la obra madura y plena de JUAN MAYI, porque
encierra, como toda buena obra de arte, una intricada madeja
de misterios.
Fernando Ureña Rib
The work of Juan Mayi reaches
now full maturity. First, because every distinctive brush
stroke is more evident; second, because now nothing limits the
strengh of his passionate expression.
To the contrary, Mayí
continually explores the expressive possibilities of his
materials, its subtle qualities, its enlightenment, the
joining of a vibrant cromatic texture. The image, apparently
simple, is enriched and dignified to the degree that the eye
precise help from the hands, and the touch, completes the
understanding of the work.
The signs, the symbols are
just a visual strategy that Mayí uses to guide us across the
total simplicity of his geodesic maps. We celebrate the mature
work and fullness of JUAN MAYI, because within his works, like
all good works of art, is an intricate mass of mysteries.
FERNANDO
UREÑA RIB
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