|
ARTE DEL
ECUADOR |
MARCELO AGUIRRE
O LOS DEMONIOS DE LA CREACIÓN
CARMEN ELENA KINGMAN
|
|
|
|

|
|
|
Los vínculos
Hallo en Marcelo Aguirre (Quito, 1956) un aire de "enfant terrible"
que, estoy seguro, no lo perderá nunca. El mismo que se agitaba
sobre él por los setenta en sus asiduos peregrinajes por el centro
prieto de Quito, decorado por paseadoras, malandrines, orates,
mendigos, burócratas, mercachifles, vagamundos, seres, en fin,
desarraigados de una ciudad que alguna vez fue suya. O aquel que
presentí cuando el artista apenas era un niño (me une una antigua
amistad con su familia paterna). Su mirada se mantiene idéntica:
clara, metálica, desafiante, pero abrumada de asombros,
incertidumbres, perplejidades, apretada por la magia de la vida que
para Aguirre es fuente de todo gozo, de todo error, de toda
angustia, de amor sereno a veces, pero más, mucho más, de sorna
vengativa otras. Es la mirada de quien se maneja con ese
indiscutible coraje de los que viven empujados por un miedo medular.
Es aquella que atraviesa el celofán del vacío una de las obsesiones
de Aguirre: su cautiverio y su liberación por entre unas láminas de
tol de una escultura suya en la esquina de un catálogo de su muestra
en la I Bienal Iberoamericana, Lima, 1997, denotante de vértigos,
ansiedades, desamparos, (rabia enmascarada, desvarío) y también de
valor, el del jaguar hambriento listo a saltar sobre su presa: la
humanidad. ¿Qué significación tiene ésta para Aguirre? ¿Está el
pintor en su contra; siente piedad por ella; trata de enjuiciarla,
repudiarla, resistirla? Creo que Aguirre no se ha formulado estas
interrogantes y, por consiguiente, no ha tentado resolverlas. Allí
quedan impregnadas en su obra: óleos, dibujos, esculturas,
performances, representaciones, como golpes de sangre que se llaman
emociones, sensaciones, pulsaciones, voliciones, instintividades,
reyertas imperiosas, en fin, de unos significados encaramándose
sobre otros, sobrepasándose, violándose, mutilándose, degradándose.
Por cierto, esto no expresa que el arte de Aguirre carezca de
sentido, peor aún de contextualización. Su creación (incluidos
algunos versos inficionados de lacerante soledad) es un arsenal
denunciatorio y execrador de una humanidad vaciada de valores, de
asideros, de horizontes, devenida en un amasijo de mutantes que
pululan a diario por los gigantescos y cada vez más sofisticados
mercados en busca de venerados objetos que les otorguen status. "El
domador ha colocado su cabeza / en la boca del león / yo / he puesto
solo dos dedos / En el gaznate del Mundo Elegante. / No ha tenido
tiempo de morderme; / Simplemente / ha vomitado rugiendo / un poco
de bilis de oro, / que tanto aprecia...".
Carmen Elena Kingman
Aguirre se muestra en diferentes etapas de su vida artística y se
mantiene en continua búsqueda, afirmando: "porque no he muerto.
Porque apenas empiezo porque busco y no encuentro". Es una artista
contemporáneo porque asume y transmite las influencias humanistas de
una época, el arte en los años 30, constituyendo parte de un grupo
generacional de artistas comprometidos que han sido partícipes de la
vid urbana de cambios y contradicciones, con una tendencia
expresionista como son Velarde, Rosero, Viver, Stornaiolo, Cueva
La época en que se hace el artista no lo deja indiferente, época de
grandes convulsiones sociales en donde al sociedad tiende a
polarizarse en dos grandes conflictos: la lucha por el bienestar de
la humanidad y la naturaleza o por su contrario el deterioro de la
humanidad. Aguirre evoca así a la condición humana: el hombre en su
soledad, en su abandono, en la protesta iracunda, en la bestia.
Sus formas de expresión estética están en función del contenido, así
el expresionismo abstracto que es una constante en su obra- lleva
su sello, "su propia intencionalidad expresiva".
|
MARCELO AGUIRRE
Nació en Quito, Ecuador, en 1956.
Realizó estudios en el Taller de Eduardo Serna, Argentina; en la
Universidad Central de Quito, y en la Escuela Superior de Artes de
Berlín donde fue becado por el Instituto Alemán de Intercambios
entre 1983 y 1984.
Su obra pictórica aborda la condición
existencial del desgarro, la enajenación y la soledad del hombre
contemporáneo, expresada en el libre tratamiento de la materia y el
color. Trabaja una figuración sugerida que parece emerger de una
pintura sumamente orgánica.
Ha expuesto en importantes galerías y
museos, entre los que se destacan: Instituto Iberoamericano, Bonn,
RFA (1985); Museo de Arte Moderno de Cuenca (1987); II Bienal de La
Habana (1986); XIX y XXII Bienal de Sao Paulo (1987 y 1994), y I, II
y V Bienal Internacional de Pintura, Cuenca, Ecuador (1987, 1989 y
1996). Ha obtenido, entre otros, los siguientes reconocimientos:
Premio Julio Le Parc, de la II Bienal Internacional de Pintura de
Cuenca, Ecuador (1989); Premio Marco, Museo de Arte Contemporáneo de
Monterrey, México (1995), y Segundo Premio de la Bienal de Pintura
de Osaka, Japón (1997).
|
|
|
|
|

FERNANDO URENA RIB
ART STUDIO
|
Orgánica
UREÑA RIB

PINTURAS Y
ESCULTURAS RECIENTES |
|
DESDE EL
JUEVES 19 DE NOVIEMBRE 2009
HASTA EL JUEVES 7 DE ENERO
2010
PALACIO DE
BELLAS ARTES
AV. MÁXIMO
GÓMEZ, SANTO DOMINGO
REPÚBLICA DOMINICANA
|


CONTACT INFORMATION
|
|
|
|
|
|