|
CULTURA
LATINO AMERICANA |
¿CONSENSUAR O CONSENSUAL?
|
|

|
La palabra "consensuar", tan de moda en la
prensa dominicana de estos días, pega siempre un grito de alarma en mi
cerebro. Y en la gramática de mi programa de computadora, salta también
con una línea roja debajo que indica que hay un grave error ortográfico.
El diccionario automático del ordenador me sugiere utilizar
"consensual", palabra que casi siempre se refiere al concubinato y a
breves relaciones amorosas no legalmente establecidas.
El contexto en que los políticos dominicanos la
utilizan hoy hace suponer que "consensuar" proviene de "consenso". No se
trata de un nuevo error de pronunciación, se trata obviamente de un
verbo nuevo, de imposible conjugación. Inténtelo usted mismo. El
sustantivo "consenso", sin embargo, es muy claro e indica una decisión a
la que se adhieren todos los miembros de un conglomerado. Se aproxima
etimológicamente a "consentir", verbo que connota tolerancia,
condescendencia, admisión. Consenso es una decisión tomada "con sentido
común" y tiene por tanto carácter de unanimidad.
Pero ¿qué es eso de "consensuar"? No entiendo. No
es, necesariamente armonizar en una decisión intereses disímiles. Intuyo
que "consensuar" es una forma nueva de llamar al cabildeo. Sin embargo,
cuando un legislador llama por teléfono a su a su mujer y le dice que
está ocupado "consensuando" no se sabe bien qué es lo que él está
haciendo. Quizás se trate de una acción muy privada, íntima, como la de
la palabra que mi ordenador sugiere en sustitución de "consensuar".
Imagino que cualquiera que sea el sustantivo
resultante de la acción de ese verbo se asemejará peligrosamente al de
la palabra "contubernio", que es una alianza reprobable de fines
ilícitos y que uno suele relacionar a confabulación, conspiración,
complot o intriga sospechosa.
Antes bastaba hablar de "acordar" o de "arribar a
acuerdos". Eso significaba que las partes opuestas en un conflicto
convergían en una solución aceptable para ambas, lo cual era muy sano y
honesto para zanjar la contradicción. Puede que "consensuar" implique
lograr consentimiento, beneplácito, conformidad o complicidad. De ahí
que quede siempre un sedimento, una mancha oscura y contumaz debajo de
la alfombra, un ente de discordia escondido que, en vez de disiparse,
tiende a crecer con el tiempo y a manifestarse luego con toda su materia
letal y corrosiva.
Siempre se dijo que los poetas eran quienes tenían
licencia para inventar neologismos. No se sabe con qué fines ni quién ha
trastocado la "licencia poética" en "licencia política". ¿Por qué hemos
de complicar las cosas? ¿Por qué inventar verbos inconjugables
antojadizamente, cuando hay tantos otros vocablos en nuestro rico
idioma, insuperables en belleza y exactitud? ¿Por qué no nos adherimos
primero a la transparente convención del idioma y obviamos esa palabra
tan fea y sospechosa llamada "consensuar"?
FERNANDO UREÑA RIB
|
|
|
ARGENTINA, BOLIVIA,
CHILE,
CUBA,
COLOMBIA,
DOMINICANA,
ECUADOR,
EL SALVADOR,
GUATEMALA,
HAITÍ,
HONDURAS,
MÉXICO,
NICARAGUA,
PANAMÁ,
PARAGUAY,
PERÚ,
PUERTO RICO,
URUGUAY,
VENEZUELA
|
|
|
|