DANZA DOMINICANA

 

AWILDA POLANCO

LA ETERNA AVENTURA DE LA DANZA

FERNANDO UREÑA RIB

 

 

LA ETERNA AVENTURA DE LA DANZA

 

 

AWILDA POLANCO

LA ETERNA AVENTURA DE LA DANZA



Una luz intensa se derrama sobe el cuerpo aparentemente desnudo de una mujer que comienza a balancear el torso y a girar describiendo grandes círculos. Otra mujer se acerca con pasos alados. Una música sacara evoca las sibilas ejecutando ritos de una liturgia antigua y olvidada. Es el inicio del Quinto encuentro de Coreógrafos Contemporáneos que se celebra en Bellas Artes. Sobre la escena Ginny Ocaña y Awilda Polanco en “la Historia de una mujer y un jardín una coreografía de Andreína Jiménez. Al final se oye la voz envejecida de la poetisa Dulce María Loynaz diciendo su famoso poema del desamor.

Esa tónica de nostalgia y desamor flota, suspendida, y prevalece toda la noche en una función de breves intensos arrebatos. Como los de Esther Vogrig con su “Danza contra sí misma”. Ella danza desbordada por un hervidero de pasiones en conflicto. Ágil y arriesgada, Esther descarga su tremenda ferocidad, su angustia. Un remolino de imágenes fugaces y gestos dolorosos evidencia esa guerra absurda que la atormenta. La iluminación dispersa resta fuerza a esta excelente coreografía. Esther Vogrig no se extravía. Su versatilidad y su capacidad histriónica son notorias.´

Orestes Amador, coreógrafo ecléctico e irreverente, interviene con una danza de lo absurdo: “Ausencias”. Él conjuga recursos literarios, sensuales y sicológicos en un vendaval de ideas escénicas que no siempre alcanzan su cabal desarrollo. Más teatro que danza, “Ausencias”contiene un material tan basto que se podría transforma en una obra de mayor envergadura. Orestes sabe labrar el perfil escénico del personaje, pero quizás le traicione su suprema independencia y se pierdan las líneas generales del conjunto.

“La lluvia” fue la gran sorpresa de la noche. Elizabeth Crooke parte de una idea de Félix German y de un trabajo acústico de Isidro Bobadilla. Tiene diecinueve años y una cantera de ideas escénicas administradas cautelosamente. Sorprende su economía de recursos: Luz tenue, un techo de zinc y dentro de una malla transparente un cuerpo felino, flexible y admirable.

Awilda Polanco debuta como coreógrafa en “Hallazgo Punto Cero”. La excelente bailarina aparece suspendida, meciéndose entre oleadas de placer. Desatada y libre, Awilda entiende la danza como una zona sagrada de exploración intensa. Hurga los misterios de una gruta interior, le intrigan las posibilidades de movimiento del cuerpo humano. No se detiene, Descubre torbellinos. La búsqueda es expectante, incontenible. Awilda no se repite. Parte de las ondulaciones del movimiento anterior y reempieza con nuevos desdoblamientos.

Emundo Poy presentó “Después…Ahora” Tres figuras desnudas se retuercen sobre un suelo de viruta. Se descubren, se festejan y finalmente se rechazan. Poy es un coreógrafo conocedor de las maniobras del bailarín y de los recursos visuales del teatro. Él se coloca del lado del espectador y sin lisonjas propone danzas que son un desenfadado ejercicio de meditación.

La danza es una disciplina que las autoridades abandonan a su suerte. Si la danza ha crecido en República Dominicana se debe a la valentía de gente como Nelia Barletta, y María Luisa Valdez de la Fundación Rítmos (Ahora Ecos). Hay esperanza: Bellas Artes, remozado estaba colmado de adolescentes que aplaudían las ejecuciones con verdadero fervor.

Fernando Ureña Rib
 

CANTO,TEATRO DANZA Y MÚSICA EN DOMINICANA

AIDITA SELMAN

AMELIA VEGA

ANDREÍNA JIMENEZ

AWILDA POLANCO

BALLET ROTO

CASA DE LA TORRE

CARLOS LUÍS

CARLOS VEITIA

MERCEDES MORALES

MICHAEL CAMILO

MÓNIKA DESPRADEL

EDMUNDO POY

ELISABETH CROOKE

IÑAKI URLEZAGA

GINNY OCAÑA

JUAN FIDEL MIESES

JOSÉ ANTONIO MOLINA

JUAN LUÍS GUERRA

ESTHER VOGRIG

NATALIE CHOQUETTE

NANCY HERRERA

OBED UREÑA HAELEN

ORESTES AMADOR

PATSI ARIAS

PATRICIA PEREYRA

PATRICIA ASCUASIATI

SORAYA FRANCO

VÍCTOR RAMÍREZ

ZOE SALDANA

ARTE EN DOMINICANA