La obra de Alberto Bass presentada actualmente en el Museo de Arte
Cándido Bidó de Bonao, República Dominicana, manifiesta una vieja
preocupación de este pintor dominicano. Utilizando como punto de partida
la fidelidad de una imagen fotográfica, Alberto Bass se introduce en el
espíritu de las cosas, en la magia del objeto y explora su capacidad de
testimonio y de denuncia.
La maraña de hechos culturales, sicológicos, o y sociales impregnados
en un objeto dado (un destartalado carruaje de refrescos, un tapa
bocinas, una camiseta deshilachada) sirven para que el pintor, sin bajar
la guardia, delate la existencia de un mundo miserablemente olvidado por
los círculos de poder.
Notamos, por tanto, que a Alberto Bass le inquieta más el hombre que
produce y transforma el objeto que el objeto en sí. La realidad palpable
toma entonces una dimensión nueva, porque Alberto Bass enfatiza los
aspectos sociológicos y sicológicos de la imagen. Frente a la desnudez
de esa realidad no hay resguardo. No es posible obviarla, porque es
parte integrante del entorno que muchos preferirían ignorar.
La trayectoria de Alberto Bass es amplia y fructífera. Aparte de su
excelente trabajo pictórico, Albeto Bass ha realizado un trabajo
político en pro del artista plástico y de la cultura dominicana, tanto
desde su posición como Presidente del Colegio Dominicano de Artistas
Plásticos, como por su misión, no siempre bien comprendida ni valorada,
en la dirección del Museo de Arte Moderno de Santo Domingo. Al frente de
esa institución Alberto Bass mantuvo una postura firme, aunque abierta,
en apoyo a todas las corrientes artísticas y contribuyó al desarrollo de
lo mejor de la plástica dominicana. Alberto Bass desmitificó el museo y
lo hizo asequible al pueblo, convirtiéndolo en un centro de permanente
actividad y de animación cultural.
Alberto Bass comprendió que en nuestros países es preciso abrir las
puertas de la cultura a fin de crear y ampliar la base social sobre la
que debe apoyarse la actividad cultural misma. Comprendió que la una no
existe sin la otra. Hoy el Museo parece estar de espaldas a la sociedad
y en consecuencia la sociedad le da la espalda al museo y a la cultura
allí atesorada.
La exposición actual en el Museo de Arte Cándido Bidó nos recuerda de
esa vocación social irrevocable de Alberto Bass de llevar el arte y la
cultura aún a las más apartadas zonas del país.