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LITERATURA PANAMEÑA |
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SUSPIROS DE FANTASMAS
ROSA MARÍA BRITTON
GLORIA MELANIA RODRÍGUEZ
MOLINA
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Presentación de la novela “Suspiros de fantasmas”
octubre 15, 2005, Santiago de Veraguas.
Egresada del diplomado de creación literaria 2003 Universidad
Tecnológica de Panamá.
Cuentista, dirige el círculo de lectura “Hombre de la Mancha” de
Santiago de Veraguas, Panamá.
Gloria Melania Rodríguez Molina
SUSPIROS DE FANTASMAS
“Definitivamente tiene que hacer algo distinto, organizar su vida de
otra manera, ella, que es la experta en señalarle a todo el que la
escuche la necesidad de hacerse un plan de vida, no atina a enderezar
la suya, amarrada a sus recuerdos, a los fantasmas en su memoria.”
SUSPIROS DE FANTASMAS. P.62
Los cantantes, los poetas y los narradores son poco partidarios de las
realidades previsibles, quizás porque nada es menos previsible que la
realidad. La moral del pájaro en mano, de al pan, pan, y al vino,
vino, puede ser un buen medio para hacer negocios a costa de los
demás, incluso un método para ahorrar en la factura de las decepciones
y los fracasos, pero nunca un modo de conocer la realidad, siempre
llena de matices, de arenas movedizas, de sentimientos inevitables y
contradictorios, de imaginaciones y miradas inquisitivas. La obviedad
es el disfraz de la mentira, la negación de las preguntas deseables.
Tampoco se trata de acomodare en la retórica de los sentimientos
absurdos, tan fácil y previsible como las certezas utilizadas de los
ahorradores espirituales. Los sueños líricos, es decir, los libros, no
deben apartarnos de la vida, sino enseñárnosla por dentro, o sea,
recordarnos que, por mucho pájaro que se tenga en la mano, hay ciento
volando en el aire de la realidad, nuestro aire, la dimensión flexible
de las calles, con sus soles nocturnos cada vez más llenos de carmín,
minifaldas y lentejuelas, y sus lunas color de mediodía.
Como los cantantes y los poetas y los narradores son poco partidarios
de las realidades previsibles, juegan a desordenar los papeles de la
representación, aunque al fin y al cabo ella, la representación de la
vida, siga siendo la misma, tan real y matizada, porque surge de la
melancolía, del reproche, de la frustración, para desembocar en los
impulsos irónicos y la denuncia a tiempo.
Pegados a la existencia o deserción en el amor, en las iras, en los
valores abstractos y en los detalles cortesanos; en las amistades que
no son amistades y en las polémicas hirientes; en el aparentar de un
estatus y de una edad; en promover y asistir a admirables reuniones
sociales, y en los mecanismos para revelarse en contra de ello; en
aquellos que sólo piensan en sí mismos y en los que saben resolver los
problemas de los demás y no saben cómo hacer con los suyos propios,
nace la novela Suspiros de fantasmas, que su autora, doctora,
novelista, cuentista y dramaturga panameña, Rosa María Britton, nos
regala con el vitalismo de sus consignas, resultando convincente
porque su mundo personal es fruto de una experiencia colectiva,
procurando darle la vuelta a los relojes y a las palabras, a los
personajes y a los lectores mismos, persiguiendo en los horizontes de
la soledad literaria un argumento seductor, convincente, estremecedor,
para señalar la prisa, la falta de tiempo, la responsabilidad de hijos
delegada a otras personas, la crisis de una familia que nunca ha sido
familia y el deterioro cada vez más hiriente de nuestra sociedad.
Manuel Mujica Lainez, el escritor argentino dotado de un ingenio
mordaz y un prosa rica en inflexiones clásicas, dijo en alguna ocasión
que “detrás de cada cuadro veo muchos otros cuadros de los que he
visto en galerías y museos, detrás de cada ser humano reconozco a
muchos otros que he visto en los libros de Balzac, Dickens,
Shakespeare, Mark Twain.” Es decir, detrás de los personajes que
encontramos en las obras literarias hallaremos rasgos, sin duda,
propios del autor, pero también algo de nuestras vidas, de nuestras
experiencias, de nuestra forma de ser impregnados en ellos. Así,
Suspiros de fantasmas nos introduce en la casa de Don Fernando
Miralles Porta, “el hombre que más trabaja en el país” anunció su
esposa, Helena, en alguna reunión.
Ella, la esposa, una mujer radiante, ataviada como una reina. Y cito:
“Don Fernando muy pocas veces se inmiscuía en los asuntos de la casa,
ocupado como estaba todo el día en el almacén y aceptaba sin protestar
las ocurrencias de Helena, que de un día para otro redecoraba la casa
y celebraba reuniones con nuevos amigos que lo hacían sentir algo
incómodo en su propio hogar.” Ambos, Don Fernando y Helena, tuvieron
dos hijos: Daniela, la mayor, de pies obstinadamente atravesados para
las clases de ballet y tap dancing, sensitiva, convirtió la escuela en
un refugio amable, vive parte de su infancia y preadolescencia
atormentada por saber qué significa la palabra “cornudo”. Fernandito,
sin duda el menor de la casa, un niño introvertido, poco sociable y
demasiado arisco -según su maestra de kinder-, aunque le gustaban los
libros y aprendía enseguida. Y Rosa, la empleada de servicio, pero ¿de
cuál servicio si la mujer lo hacía todo?; entonces opto por
presentarla – para no buscarme problemas con Helena- como la segunda
jefa de la casa y la mujer que vive pendiente, eso sí, de las
ocurrencias particulares de Daniela, de que Fernandito coma y duerma
tranquilo, de que Don Fernando no se entere de las cosas que hace su
esposa y de que Helena, a pesar de todo, se sienta feliz.
A la ruleta rusa de esta novela apuestan otros personajes como Niki,
Delia, Ignacio Vargas, Lilian Ariosto, Ana Cecilia, Pedro Carlos,
entre otros. No crean, sin embargo, que lo que les he contado hasta
ahora son datos concretos para intuir el conflicto de esta novela. Por
el contrario, es a penas el breve adelanto, algunas referencias que
encontrarán en las cinco primeras páginas del libro. Todo esto me
recuerda, pues, la visión del mundo como un caos descrito en el libro
“La biblioteca de Babel” de Jorge Luis Borges, y en el cual el autor
plasma sus intensiones respecto al mundo, su percepción, y lo
convierte en su ars poético o la fórmula que utiliza Borges para
escribir: “Yo preferiría pensar que, a pesar de tanto horror, hay un
fin ético en el universo, que el universo propende al bien, y en ese
argumento pongo mis esperanzas.”
Este mundo sórdido, al que nadie quiere pertenecer y, sin embargo, del
que todos estamos bañados, está dentro de nosotros, nos ha hecho,
forma parte de nuestra alma, pertenece a nuestras risas y nuestras
lágrimas. Como hemos sido fabricados a base de tiempo, la melancolía
brota en el jardín de los asuntos difíciles, cuando ya queda poco o
nada por hacer. Se trata, entonces, de luchar contra los paisajes
enfermos del pasado, pero sin conocer la espesura sentimental de su
vegetación. La inmovilidad y el olvido son dos caras de la misma
estafa. Hay que viajar por los recuerdos con la lealtad íntima y la
lucidez pública, convirtiendo el autorretrato en un ejercicio de
lejanía y comprensión, es decir, de quietud interesada en desembocar
en un impulso.
La literatura que Rosa María Britton está haciendo de nuestra época es
una melodía de doble filo, a la que no le tiemblan las notas, porque
ilumina la soledad que hay en una sonrisa, el hogar que se esconde
detrás de una joven estudiante, acusa los pecados que arden en la
firmeza de los puritanos, recuerda las mil ciudades que viven en una
misma ciudad, los mil y un abrazos que caben en un solo abrazo.
Las exaltaciones de Rosa María Britton, sus preocupaciones y
denuncias, sus historias enmarcadas en bellas portadas, no son
problemas de otras latitudes, no son castillos en el aire, no son
cuentos de hadas, sino la respuesta inmediata a sus desasosiegos.
La melancolía inteligente procura escapar al mismo tiempo de las
ingenuidades y de las traiciones, del dogmatismo paralizador y de las
renuncias, porque lo que está en juego en este libro, en esta mezcla
de añoranza, llanto, burla, lucidez, olvido y sentimiento, es lo que
todos llamamos presente
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| ROSA MARÍA
BRITTON |
BIOGRAFÍA
Rosa María Britton nació en la ciudad de Panamá en 1936 en donde vivió
once años antes de ir a estudiar la secundaria en La Habana Cuba.
Fueron esos años que marcaron sus primeras obras.
La ciudad de Panamá en la década de los cuarenta,
con sus bulliciosas cantinas, la Avenida Central repleta de soldados
preparándose para ser enviados a la guerra en el Pacífico, la zona del
Canal de Panamá con sus altas cercas y política de discriminación
racial, los conflictos y confidencias familiares y sobre todo un pueblo
no tan ficticio llamado Chumico, sucesos que desfilan con fuerza a
través de su narrativa. De la memoria de esos años surgen sus cinco
primeras obras
En La Habana Cuba terminó sus estudios secundarios e inició la carrera
de Medicina pero los conflictos desatados por la dictadura de Fulgencio
Batista y el inicio de la revolución cubana liderada por Fidel Castro
con el cierre de la universidad la obligaron a emigrar a Madrid, España
en donde se doctoró en Medicina en 1958. Continuó sus estudios de
postgrado en Ginecología y Oncología, en los Estados Unidos. Regresó a
Panamá en 1972 en donde dirigió por veinte años el Instituto Oncológico
Nacional y en donde ejerce su profesión como destacada especialista.
Rosa María Britton ha incursionado en los géneros de novela, cuentos y
teatro con los que ha obtenido importantes premios en su país y fuera de
él.
Actualmente reside en Panamá, en compañía de su esposo, dos perros y un
gato.
BIBLIOGRAFÍA
NOVELAS
“El ataúd de uso” 1982 premio novela concurso Ricardo Miró, Panamá.
“El Señor de las lluvias y el viento” 1984 premio novela concurso
Ricardo Miró, Panamá.
“No pertenezco a este siglo” 1991 premio novela concurso Ricardo Miró,
Panamá.
“Todas íbamos a ser reinas” 1997, Colombia.
“Laberintos de orgullo” 2002 Costa Rica, Colombia.
“Suspiros de fantasmas” 2005 Costa Rica.
CUENTOS
“¿Quién inventó el mambo? 1985 premio cuento concurso Ricardo Miró,
Panamá..
“La muerte tiene os caras” 1987 premio cuento Walt Whitman, Costa Rica.
“Semana de la mujer y otras calamidades” 1995, España.
“La nariz invisible y otros misterios” 2001, España.
TEATRO
“Esa esquina del paraíso” 1985 premio teatro concurso Ricardo Miró,
Panamá.
“Banquete de despedida” premio teatro 1987 concurso Ricardo Miró,
Panamá.
“MI$$ Panama”, 1988.
“Los loros no lloran” 1994 Premio juegos florales México, Centroamérica,
Guatemala.
EDUCACIONAL
“LA COSTILLA DE ADÁN” 1980-2004.
ANTOLOGIAS
“When new flowers bloomed” 1991
Short stories by women writers from Costa Rica and Panama.
Latin American Literary Press Review Press
“Out ofthe Mirrored Garden” 1996
“Contemporary Short Stories” 1994
from Central America
“Love is spelled with a G”
Institute of Latin American Studies
Universitiy of Texas at Austin
University of Texas Press
PO Box 7819
Austin, Texas, 78713-7819
“El cuento” Revista de Imaginación Junio 1997
“Afrodita Moderna”
García y Valadés, editores, México, DF
“!4 écrivains d´Amerique Centrale” 1997
Les Belles Étrangeres”
“La mort a deux visages”
Centre Nacional de Livres
Tel.01 49 54 6871
Paris, France
“Panamá cuenta” Cuentistas del centenario 1854-2003
Editorial Norma 2003
Grupo Editorial Norma, Panamá.
Fax 507 266 1551
“La muerte tiene dos caras”
“Pequeñas Resistencias 2” 2003
Antología del cuento centroamericano contemporáneo
“Apartamento cuatro, el diputado”
Colección voces/literatura.
“Sueño compartido”
Compilación histórica de cuentistas panameños1892-2004
“El naufragio de la Eneida Rosa”
“Flor y Nata”
Mujeres cuentistas de Panamá 2004
Editora Géminis
"El nufragio de la Eneida Rosa"
"La muerte está en los catres"
“Nos tomamos la palabra” 2005
Antología crítica de textos de escritoras contemporáneas
www.editorial-ene.com
“La maldad del tiempo”
TITULOS ACADÉMICOS:
Doctor en Medicina y Cirugía, por la Universidad de Madrid, España,
1954-1959; Estudia Obstetricia y Ginecología Oncológica en el Brooklyn
Jewish Medical Center, Estados Unidos, 1961-1966.
PREMIOS, BECAS DISTINCIONES
Premio César, Escritora del año, en Los Ángeles, California, en 1985; el
Primer premio (Sección Cuento) en el Concurso Literario Fulbright, San
José, Costa Rica, 1985; Mujer del Año, "Medalla de Oro Raquel De León",
por la Federación de Mujeres de Negocios de Panamá, 1987; Miembro de la
Academia Panameña de Cirugía, 1993; Juegos Florales México, Centro
América, el Caribe y Panamá, Sección teatro, en Quetzaltenango,
Guatemala, en 1994; La Mujer Intelectual 1993, Círculo de Mujeres
Intelectuales de Panamá, 1996; Hija meritoria de la Ciudad Capital -
Entrega de las Llaves de la Ciudad, 1996. Ha ganado el Concurso
Literario Ricardo Miró en varias ocasiones, como novelista, cuentista y
dramaturga.
LIBROS, CUADERNILLOS Y FOLLETOS PUBLICADOS:
El ataúd de uso (Novela- INAC, Panamá, 1983; Editorial Oveja Negra,
Bogotá, Colombia, 1986), El señor de las lluvias y el viento (Novela-
INAC, 1984; Editorial Lil, Costa Rica, 1988; Editorial Sibauste, 1993);
La costilla de Adán (Ensayo; Editorial Lil, San José, Costa Rica, 1985),
¿Quién inventó el mambo? (Cuentos; INAC, Panamá, 1986; Editorial
Sibauste, Panamá, 1995), Esa esquina del paraíso (Teatro; INAC, Panamá,
1987), La muerte tiene dos caras (Cuentos; Editorial Costa Rica, San
José, 1987), Banquete de despedida/ Miss Panamá Inc. (Teatro; INAC,
Panamá, 1988), No pertenezco a este siglo (Novela; INAC, Panamá, 1992;
Editorial Costa Rica, San José, 1996), Semana de la mujer y otras
calamidades (Cuentos; Editorial Torremozas, España, 1995), Todas íbamos
a ser reinas (novela; Plaza & Janés, Bogotá, Colombia, 1997), La nariz
invisible y otros cuentos (Editorial Torremozas, Madrid, 2000),
Laberintos de orgullo (novela; Alfaguara, San José de Costa Rica, 2003),
Suspiros de fantasmas (Alfaguara, 2005).
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