UREÑA RIB

Pintura Orgánica de Fernando Ureña Rib

 

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FERNANDO UREÑA RIB

 

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LOS DIBUJOS DE UREÑA RIB

FERNANDO UREÑA RIB

MARÍA DEL CARMEN OSSAYE

 

 

 

RECONSTRUCCIÓN ANATÓMICA EN LOS DIBUJOS DE FERNANDO UREÑA RIB

Solo un trazo seguro y ágil permite a Fernando Ureña Rib jugar con los elementos rítmicos y dinámicos que se advierten en sus pinturas, donde las líneas curvas se entretejen con el rastro de las pinceladas y con el estimulante efecto de una rica urdimbre cromática.  Los principios del dibujo los aprende Fernando Ureña Rib de su maestro Domingo Liz y luego los perfecciona bajo la guía de Jaime Colson.  Pero Ureña va adelante en su quehacer pictórico y enlaza los cuerpos desnudos, los transparenta, los reconstruye desde distintos ángulos visuales y deja ante nosotros la intriga primero y la sensación de magia después, porque no podemos percibir a comprensión plena, las intrincadas veladuras en las que aparecen y desaparecen los hermosos cuerpos desnudos.

 

María del carmen ossaye


 

CENTRO LEÓN, DATA CODAP, ENCUENTRO SOBRE EL DIBUJO

 

 

 

 

EL DIBUJO, FORMA PRIMIGENIA DE LA COMUNICACIÓN HUMANA

 

Fernando Ureña Rib

 Señoras y señores, me siento como un mosquito. Como el mosquito aquel del campo nudista. Sé lo que tengo que hacer pero no por dónde empezar.  Y es que el campo que puede ser abarcado con este tema del dibujo es inmenso. Así que debo limitarme a picar aquí y allá sobre la carne de estos veinte minutos que se me han asignado.

 El dibujo es, sin dudas, la más antigua forma de la comunicación humana. Antes de que el hombre primitivo lograra articular palabras y expresar su pensamiento a través del lenguaje (hablado o escrito) el dibujo le servía para señalar, identificar, describir, narrar, aprehender y compartir su entendimiento de la realidad circundante.

 Es de ese tiempo que datan los famosos dibujos de Altamira, las pinturas  rupestres, los petroglifos taínos y una enorme cantidad de piezas de alfarería y arquitectura en las que quedaban inscritas las líneas simétricas de los diestros dibujantes ancestrales.

 Y digo diestros porque en muchos casos se ve una línea de sorprendente precisión anatómica, virtuosa, que demarca  con graciosa eficacia los límites de un venado o de un bisonte. Desde siempre el hombre primitivo ha utilizado las líneas del dibujo para tareas tan diversas como las faenas domésticas, la religión y la guerra. De su necesidad de trazar y sostener rutas surge la geometría, que era la unión entre puntos sobre la tierra que le servían como marcadores territoriales. El dibujo está siempre presente en todos los aspectos de la vida humana y estuvo ligado a todas las disciplinas antiguas que implican diseño, como la arquitectura y la fabricación de vestimentas y de armas.  Sigue presente en disciplinas más avanzadas como la astronomía, la ingeniería hidráulica, la balística y tantas otras disciplinas.

¿Por qué tuvo y tiene el dibujo tal preponderancia sobre las artes plásticas y visuales?

La preponderancia se debe a que el dibujo es la comunicación y forma de expresión más directa de la imagen mental. Generalmente el dibujante utiliza tres funciones que ejecutan la conexión entre el objeto existente ya en el mundo físico y la superficie sobre la cual la forma de ese objeto es trasladada. Interviene el sentido de la vista que capta el objeto y lo reduce a sus líneas esenciales, básicas. Conjuntamente interviene el cerebro que realiza cálculos matemáticos precisos para establecer las dimensiones y las proporciones en que el objeto ha de ser fijado sobre esa superficie. E interviene finalmente la mano ejecutora que transcribe la imagen. Esa conexión objeto-ojo-cerebro-mano es simultánea y constituye un acto de comunión. Es decir, de acción común que unifica varios factores para producir una imagen.

 

Debo aclarar que cuando menciono la palabra imagen me refiero a todo cuanto es sensible. A todo cuanto es perceptible, y por tanto requiere de la utilización de los sentidos. Y es por eso que el dibujo es una de las formas más sensibles del arte. No requiere de la intervención de la mente o del pensamiento.

 

Usted puede estar enfrascado en una conversación profunda a la cual su mente le presta toda la atención posible y de manera intuitiva y simultánea su mano irá delineando objetos, liberando fantasías,  deseos, temores.  Hay estudios sicológicos que permiten analizar esas grafías que uno produce mientras conversa telefónicamente con alguien. Y a través de ellas el sicoanalista se adentra en los laberintos del ser y puede descubrir aspectos muy profundos de su personalidad. El le dirá si usted tiene conflictos con su padre o con su pareja, si padece de ciertas fobias, pasiones, ansiedades o delirios.

 

A mí me pasa con frecuencia. Sobre todo cuando participo en conferencias como esta en las que a fin de lograr la mayor concentración posible en los temas tratados, tomo papel y lápiz y dibujo. La gente me ve dibujando y piensa: El está distraído. No. Estoy más concentrado que nunca porque mientras el oído, la mente y el pensamiento transcurren por los laberintos del lenguaje y del pensamiento, mis sentidos táctiles y visuales están ocupados de manera emocional en producir una imagen que probablemente sea sugerida por las cosas que escucho, veo o imagino en mi interior. A veces el sentimiento íntimo de aprobación o desaprobación, de gusto o de disgusto,  es tan fuerte que casi sin querer me encuentro rasgando el papel, atacándolo con el lápiz en mi mano o acariciándolo sutilmente con una línea que sube o que desciende por las hondonadas de la emoción.        

 

Así que volvamos sobre ese tema de la acción directa del dibujo.  Note que usted no necesita casi nada para dibujar. Usted puede dibujar sin ningún instrumento ni utensilio. Puede hacerlo simplemente con el dedo, sobre la arena o sobre el barro. Puede hacerlo con la mano, en el aire. Porque el dibujo es exactamente como el gesto. El dibujo es del orden gestual. Recientemente he estado en Asia y observé la manera cómo los orientales utilizan las manos y el cuerpo para comunicar una gran cantidad de acciones. Los italianos son famosos por la efusión de sus ademanes. Es como si dibujaran la conversación. Sería interesante filmar cómo dos napolitanos mueven sus manos durante una conversación acalorada, por ejemplo.  Al regresar al país observo que los dominicanos, los caribeños, tenemos maneras muy particulares de utilizar las manos y el cuerpo para expresar nuestras emociones.

 

Esta comparación entre el dibujo y los gestos la establezco para demostrar que estas son acciones intuitivas, irreflexivas, en las que interviene el mundo de los sentidos. Y ese mundo de los sentidos no es muy comprendido actualmente por una gran parte de la crítica contemporánea que tiende a confundirlo con el mundo consciente e intelectual, mental. Esa confusión de muchos críticos solo opera cuando se trata de las artes visuales. Porque, si se trata de la música o del baile, ellos admiten que esas disciplinas pertenecen al imperio de los sentidos. Una bailarina no piensa para mover una pierna, estirar el brazo o revolverse siete veces en el escenario. Ella siente esa necesidad y lo hace. El cerebro coordina los movimientos de la bailarina sobre el tabloncillo, sí, de igual forma en que coordina la acción que ejecuta el dibujante sobre la superficie en que trabaja su imagen.

 

Como hemos mencionado el aspecto gestual de los orientales y de los italianos, sería bueno aprovechar la coyuntura para mencionar la enorme contribución de los orientales y de los italianos al dibujo.  Los orientales comprendieron la conexión entre el dibujo y la escritura y desarrollaron la caligrafía a través de ideogramas. De modo que en el pasado cualquier oriental que sabía leer y escribir también era esencialmente un dibujante.  La caligrafía china se considera un arte. Un calígrafo oriental puede pasar toda la vida estudiando cómo lograr una buena caligrafía. Y una buena caligrafía es la que se ejecuta con precisión en la más mínima fracción de tiempo.

 

Pero los dibujantes chinos y japoneses lograron una admirable intensidad y pureza en sus dibujos. Uno de mis dibujantes japoneses favoritos fue Yokohama Taikan, de la escuela de Tokio de las épocas de Meiji y Taisho. La economía y energía de sus dibujos a tinta se quedan por mucho tiempo vagando en el inconsciente.  Es admirable cómo los maestros orientales resuelven, con unas cuantas líneas, la profundidad del paisaje. Es un poco parecido a lo que ocurre con esa poesía japonesa llamada Haiku en la que con solo tres versos se nos propone todo un mundo en el que habitan la emoción humana, el tiempo y la naturaleza.

 

Mucho más tarde, durante el Renacimiento, los italianos inventan la cuadrícula, la perspectiva y realizan muy avanzados estudios anatómicos. La composición obedecía a un orden geométrico en el que las figuras estaban circunscritas a triángulos, rectángulos y diagonales. Los pintores frecuentaban las morgues y hacían disecciones. El dibujo era entonces una forma avanzada del conocimiento humano que servía a los estudios de la medicina y la fisiología. Miguel Ángel era un anatomista consumado. Y Leonardo registra descubrimientos científicos notables en sus estudios del cuerpo humano. Nunca se realizaba una escultura, una pintura o un fresco sin que antes se presentaran los dibujos preparatorios, el bosquejo.

 

Entre los dibujantes de esa época, uno de mis favoritos es Rafael. Murió joven, de 37 años y sin embargo dejó una enorme cantidad de estudios y bocetos de altísima calidad y gracia.  Pero la maestría y el número de los dibujantes renacentistas son abrumadores. El énfasis y la importancia que recibe el dibujo durante el Renacimiento se expanden y abarcan todas las academias de arte y siguen siendo el modelo por excelencia en la enseñanza de las artes plásticas en todo el mundo. El principio de las academias es ese: Primero aprendes a dibujar y luego puedes hacer lo que quieras. En el pasado esto aplicaba a ingenieros, arquitectos y a todas las artes aplicadas.

 

Es el caso de Picasso quien era un consumado dibujante. El dejó miles de dibujos y creo que esa era su pasión favorita, dibujar. Porque el dibujo es inmediato, directo, apasionado, pleno de emociones íntimas y de vitalidad sensorial, física. La intensidad o sutileza de una línea queda marcada allí con la impronta, o impresión misma de la mano.    

 

Antes de hablar sobre mis dibujos, quiero mencionar algunos dibujantes dominicanos a quienes yo admiro profundamente. El dibujo es el soporte de todo el arte dominicano. Las artes plásticas dominicanas le deben mucho a dibujantes como Celeste Woss y Gil, Manolo Pascual, Jaime Colson, Josep Gausachs, George Hausdorf, Gilberto Hernández Ortega y Eligio Pichardo. Quizás pocos de ustedes sepan que Ada Balcácer es una dibujante consumada, de una imaginería rica y honda. También lo es Domingo Liz. El fue mi profesor de dibujo y a él le debo muchos de los principios del dibujo. Me gusta mucho Ramón Oviedo como dibujante. Es sumamente gestual y sus líneas contienen una fuerza dinámica arrebatadora. Si yo tuviera que elegir entre el Guillo Pérez pintor y el Guillo Pérez dibujante, me quedaría con el dibujante. Aunque es un gran colorista, Guillo Pérez el dibujante es mucho más sincero y honesto, tiene esa candidez que no siempre alcanza en sus pinturas. En Santiago había un dibujante admirable que murió muy joven, Leo Núñez. No sé qué habrá pasado con sus dibujos, pero pienso que deben ser compilados y revaluados por expertos. De hecho, aquí hay pintores cuyos dibujos superan en gran medida la calidad de sus pinturas. Por ejemplo Dionisio Blanco es un dibujante avanzado y pienso que no debería tardar en demostrarlo mediante una exposición.   

Sobre los dibujos míos que ustedes verán a continuación, les diré que corresponden a diversas épocas y que los he utilizado siempre para aislar el pensamiento; es decir, para alejar de la mente los pensamientos, que siempre están ahí con su interminable río de lógicas y de propuestas conceptuales. Entonces el dibujo es para mí como una forma de meditación, al estilo del budismo zen,  en la que me voy despojando de los pensamientos y en la que la mente deja de ser habitada por ideas y en cambio dejo que las imágenes guardadas en mi subconsciente se vayan liberando poco a poco, alcancen la luz y fluyan de manera sensual e intuitiva. Hay (y es necesario que ustedes lo ponderen) una gran sensualidad en las líneas del dibujo.

Generalmente no vendo mis dibujos. Los guardo. Los conservo como tesoros y los utilizo luego para realizar pinturas de mayor formato y envergadura. Cuando estoy de viaje hago solo dos cosas: Escribir y dibujar. Para eso anda siempre conmigo un libro de dibujo, de apuntes. De esas andanzas surgen muchos de mis cuentos, mientras espero un tren, o aguardo en un aeropuerto. El mundo a mi alrededor no importa, no existe, tampoco existen los pensamientos… yo escapo de la realidad cuando dibujo. Me transporto al imperio de los sentidos y dejo que mi mano haga lo que quiera, que garabatee, que haga esgrafiados, que delinee. Utilizo luego esos dibujos como ilustraciones para mis cuentos. Los dibujos que ustedes ven ilustran los libros Fábulas Urbanas y Las cuatro patas del diablo, que es mi último libro de cuentos, aún no publicado. 

Les decía al principio que el dibujo es la primera forma de escritura y que el hombre primitivo utilizaba el dibujo como una forma de narración. Se ve en el arte rupestre y se observa en los jeroglíficos, en las estelas de los mayas, en la alfarería del altiplano, en los biombos chinos y japoneses, en las ilustraciones persas, y en las cuevas de Ajanta en la India. El niño puede no saber hablar ni leer ni escribir, pero usted le da papel y lápiz y él empieza a dibujar de manera intuitiva. De lo cual concluimos que el dibujo es la forma más pura, primera, originaria y  primigenia de la comunicación humana.

 

 FERNANDO UREÑA RIB

 

FICHA DEL MUSEO

ESPAÑOL

 

JUICIOS CRÍTICOS SOBRE LA OBRA DE FERNANDO UREÑA RIB

 

 

Fernando Ureña Rib es un pintor de una madurez y de una modernidad impresionantes. Primero por la seguridad y la gracia del dibujo. Luego por la pureza y el lirismo del color. Finalmente por una técnica bastante alejada ya de sus orígenes y sus influencias magistrales. Ahora el maestro es él.

Pedro Mir – Poeta Nacional Dominicano1993

Se trata de una pintura inquietante, densa y rica en sus postulados, no obstante la aparente espontaneidad de la inspiración y la cuidadosa cura formal. No están ausentes sugerencias mítico simbólicas. El arte de Ureña Rib es portador de estímulos y de instancias de intensidad pasional que revelan ritmos interiores que permiten conferir movilidad al espacio y a las formas.

Federico Brook, Instituto Latinoamericano de Roma, 1988

Fernando Ureña Rib es un pintor, dibujante, y escultor creativo, diestro y apasionado en cada una de esas categorías...son muchas las cualidades profesionales que han reforzado la carrera del artista, aunque nunca le han hecho competencia.

Marianne de Tolentino, El Listín Diario, Santo Domingo, 1989

Mientras el erotismo es una sintaxis, una cierta sintaxis, la de Fernando Ureña Rib es la aventura esplendorosa y dorada de los gestos y las formas. Eros baila. Saborea una flauta de agua. Viajan los cuerpos en el aire. Serpentean y claman, silentes. Estallan vítores callados. Aquí en estos ámbitos serenos, la sabiduría del silencio es la sapiencia oculta de placeres que apenas se nombran o apenas se dibujan o se rozan. El placer discurre enmascarado, desde luego, porque apetece más. Apetece siempre más. Las máscaras son eternas.

Enriquillo Sánchez. Poeta crítico y escritor dominicano El Siglo, Santo Domingo

Los elementos mágico-simbólico-metafóricos empleados por Ureña en esta evasión mítica permiten la recepción de conjunto de significados válidos, puesto que sugieren un campo respuestas emotivas de acuerdo con las capacidades perceptivas del espectador. Este mundo imaginario está recreado en base a tramas realizadas con trazos ágiles, y ondulantes permitiendo un movimiento rítmico al contorno a fin de lograr la unión de los espacios en los que se desarrolla la obra. El pintor establece de esta manera una unión orgánica entre todos los elementos del cuadro, permitiendo el dinamismo entre sus formas integrantes.

Luis E. Lama. ( Crítico de Arte. Lima, Perú) Publicado en El Caribe. 8 de Abril de 1978. Santo Domingo.

 

La obra de Fernando Ureña Rib es parte del mundo orgánico y viviente; parte del vuelo de la inteligencia. El nos abre las puertas del sueño, del inconsciente onírico, biológico. Echa al aire el pájaro de libertad que estaba preso en nuestra mente y que ahora no teme lo nuevo ni lo desconocido. Consciente de la doble condición animal y humana que se da en el hombre, emprende una búsqueda por los caminos secretos del ser, por las venas del sueño, por los finísimos vasos capilares de la imaginación.

María del Carmen Gamarra . Poeta y Crítico Colombiana. Suplemento Cultural de El Caribe.10 de Julio de 1984. Santo Domingo. República Dominicana.

Dibujante que se explaya y que como Uccello sobrepone el boceto al objeto final, Ureña Rib es un productor de todas las interpretaciones posibles, un configurador con pleno dominio del fragmento y con la conciencia de que toda evolución estética implica un ejercicio memorial. La trascendencia de estas Crisálidas de Ureña Rib no descansa en la subversión, sino en aquello que Hegel valoró como la búsqueda de lo concreto en el arte.

Efraim Castillo. Escritor y Novelista Dominicano

 Ureña Rib permite que entremos en la mitología de los cuerpos, de los cuerpos femeninos y nos lleva de la mano hacia el pasado de las reencarnaciones más puras. Reencarnación de la línea con su origen, reencarnación de los colores con el suave sexo de sus náyades, reencarnación de la bruma que indefinida nos dice cómo es el cuerpo femenino y cómo pudo haber sido. En la obra de Ureña se percibe una rica antología de los gestos que es casi única en pintura de este tipo en América Latina. 

Marcio Velóz Maggiolo. Escritor y Novelista Dominicano

Fernando Ureña Rib a través de una intensa paleta de colores vibrantes conduce al espectador hacia mundos oníricos y curvilíneos habitados por formas vulbulares en los que ángulos y contornos en forma de capullo dan origen a una crisálida que cambia de luz y de tono, que se estira y se desdobla transformándose en encarnaciones sucesivas.  Al paso de su vuelo, esta crisálida atraviesa zonas violáceas, azules, nocturnales Se trata de corrientes luminosas de cromo, cadmio y azules aguamarinas que coligen en remolinos de luz donde lluvias resplandecientes y áulicas estallan en explosiva libertad. Las formas se desdoblan desde dentro hacia afuera, escuchando el eco de sí mismas, contrayéndose, abriéndose, eclosionándose. Las mutaciones son enérgicas, poderosas, provocativas. Estas crisálidas a medida que insinúan el rastro de su danza se sacuden y tiemblan. Describen piruetas en el subconsciente del espectador. Este es el Reino de la Imaginación de Fernando Ureña Rib

Elisa Herr. Escritora y Periodista Norteamericana.  Nueva York 1990

 

El mundo al que nos asoma Ureña Rib n sus dibujos resulta (fecunda paradoja) extraño pero al mismo tiempo conocido.  La ausencia de fuertes contrastes, de ángulos violentos, de agresivas rectas nos traslada a un ámbito de vaguedad y ligereza netamente femenino. Aquellas imágenes parece que flotaran, que estuvieran suspendidas en la frágil burbuja de un sueño o sobre la piel estremecida de una fugaz visión. Y brota el misterio de las composiciones para envolvernos en sus taimados brazos lujuriosos...Dibujos en los que la intuición y la corazonada nos hablan en idioma espontáneo del sentimiento y que por ese motivo nos seducen sin que podamos a ciencia cierta precisar en qué consiste su irresistible poder de persuasión.

León David. Novelista y diplomático.  Santo Domingo. Períodico El Siglo.

En la magia y en la poética visual de Fernando Ureña Rib, el cuerpo

extiende su gloria, asumiendo el artista la imagen corporal de la mujer como silueta, metáfora y verdad "del todo-cuerpo", como entidad de suma de uno y otro sexo; como receptáculo donde viven la llama radiante y el agua bendita que derrama un beso, el delirio de un abrazo o la exaltada paranoia de una copulación tántrica. Fernando Urena Rib, uno de los pintores dominicanos de más sólida trayectoria y proyección internacional, logra articular un discurso mitémico en el que bajo una rigurosa plenitud de síntesis compositiva, logra instituir un régimen en el dibujo que hace de su diseño un acto de plasticidad plena en la que reina la luz, el volumen y el color como instrumentos visivos donde se glorifica el desnudo de la mujer. El resultado es un ejercicio filosófico y místico sobre la creación, el amor y la vida. Su arte es fuerza y conciencia del delirio plural que provoca el sentir.

 

Abil Peralta Agüero.  Poeta y Crítico de Arte Dominicano.2001

 

A partir de una morfología particular, Ureña reconstruye o inventa un armazón erótico en el que las ondulaciones lineales y los colores carnales se unen a las alusiones o revelaciones vulbulares. De modo que el Eros, universalmente concebido se expresa para que la sexualidad animal o vegetal se revele como única y universal. De hecho, el parentesco estructural y morfológico de la mayoría de los órganos reproductivos de seres de la naturaleza es el motivo discreto de la obra de Ureña Rib. Le presiento ensimismado, buscando diferencias a través de un dibujo que domina a la perfección para encontrar su fracaso que es la verdad: la similitud. Así le vemos alegrarse con su descubrimiento.  Pinta alegre y satisfecho. Ese hecho simple y olvidado que no en poca medida le permite hablar de encantadoras leyendas propias de un mundo intelectual bien asimilado. No importa entonces, que empiece a pintar: poco a poco sus objetos transmutan de flores a conchas, a moluscos, a vulvas, a simientes... y todos estos conjugados, enredados en una copulación total, reúnen al fin sus atributos y logran un gran todo que paradójicamente no nos resulta extraño ni enigmático porque en el fondo de nosotros mismos estamos seguros de lo que estamos viendo aunque no lo creamos.

Ignacio Nova. Ex Presidente de la Asociación Dominicana de Críticos de Arte

 

Ureña Rib cuenta con una preparación conceptual que le permite, si es posible afirmar esto, ser un artista consciente de lo que se propone Esto es importante señalarlo porque no todos los creadores poseen una cultura de apoyo a sus pretensiones creativas. . Estas flores y plantas respiran un aire de sensualidad, mayor incluso que los cuerpos desnudos, como si la voluptuosidad de colores y diseños fuera más fuerte que el de la simple anatomía, y más como la  trata Ureña, es decir con una estilización académica evidente. También hay que apuntar que Ureña mantiene esa atmósfera onírica que identifica sus trabajos desde hace tiempo: Sueños, siestas, estados de vigilia cuyo efecto es conseguido con ríos, viento, vuelo y creando un espacio de corriente en medio del cual coloca a sus personajes. 

 

Jeannette Miller. Poeta y Crítico de Arte Dominicana.

 

Bajo el mar, entre trazas de hielo disuelto, en las tierras cultivadas de Toscana, o entre las plantas del trópico, la naturaleza revela sus formas en el imaginar de un sueño.  La naturaleza se concede, sensual, colorida y tridimensional, a través de una luz que ilumina e inmoviliza sus transformaciones oníricas.  En los trabajos de Fernando Ureña Rib viven imágenes submarinas imprevistas, los cálidos mares del sur, las descomposiciones del hielo escandinavo y viven, sobre todo,  formas de frutas tropicales de una cálida  simbología sexual.  Una hembra, en el aire de opresivo de los trópicos, o en las altas mesetas colombianas, se asoma a las imágenes fálicas de la fertilidad. 

Fernando Ureña Rib pinta figuras que aparecen libres, como en el transcurrir de cun sueño, sin lógica y sin advertencia, y sus propias leyes las forman, y ellas continúan multiplicándose, proponiendo el movimiento:

Lucilla Noviello.  Escritora Italiana. Istituto Italo Latinoamericano de Roma. 1988

La pintura cinética de Ureña Rib es, por el contrario, humanista. La figura humana, y de manera particularmente obsesiva, la de la mujer, es la protagonista en esta nueva serie. Aladas, esbeltas, levitantes, contemplándose a sí mismas en un juego circular, las Ninfas desnudas de Ureña Rib participan en los bailes de algún rito ancestral. Las mueve un exquisito erotismo, una sublimación del deseo. Los cuerpos se rozan sutilmente, se trasparentan, se funden sin dejar de ser ellos mismos, como si se tratara de las estelas o celajes de una ronda perpetua, o de las míticas danzas de la fertilidad

 

Alberto Bass. Santo Domingo. Pintor. Ex Director del Museo de Arte Moderno

 

Sus obras están impregnadas de una energía sexual que habla a cada quien de acuerdo a sus niveles perceptivo, pero de manera sutil, seduciendo el espectador casi contra su voluntad.  Ya sean estudios eróticos o desnudos, o las formas oblongas y ascendentes de sus pinturas abstractas.  Estos trabajos apelan a nuestros sentidos.  Sus lienzos son como ventanas grandes a otro mundo, extraño, perturbador y atávico.  Es preciso volver a mirar. exigiendo una segunda mirada.  ¡Las formas en los lienzos de Ureña Rib cambian continuamente de posición, están vivas!  ¿No  se acaba de mover esa molécula flotante justo frente a la luz?  Las formas surgen de un talento que es tan espontáneo como organizado.  Educado en el arte clásico y habiendo hecho su labor en estudios anatómicas, ahora el artista permite que su expresión natural se alimente de esa  experiencia, que crezca y se  transforme como un organismo vivo.

Dorota Kozinska. Montreal. The Gazette.

Su trabajo con el color revela maestría en la  utilización de las técnicas  tradicionales, pero además  revela un sólido conocimiento teórico y un apreciable manejo. de su temática.  El resultado es una   pintura de considerable energía, viva, estimulante. la gran riqueza cromática de la obra de Ureña Rib no contradice el aura mágica de los sueños que logra de manera admirable, madura, trascendente. Pero por todas partes la misma cualidad, la misma búsqueda, la misma profundidad y sensibilidad. De las telas de Ureña Rib emana una vibración. El sueña de ternuras, de belleza, de dulzuras y sutilezas. Eso trasciende en sus telas que tienen un gusto y un olor de felicidad. Ellas tienen la búsqueda de un momento de plenitud única e inequívoca fijado el espacio de un instante. Nos parece escuchar la vibración sonora de cuerpos superpuestos. Fernando Ureña Rib es un pintor que no debemos perder de vista.

Daniele DeGarie. Escritora y Dramaturga. Montreal. Canadá.

 

¿Cómo se funden y se confunden los cuerpos transformándose de pronto en otros cuerpos que luego se esfuman y desaparecen? El pintor dominicano, en quien se advierten los años de labor y de investigación, propone siempre un juego. El acertijo, la adivinanza que discurre entre lo que es y lo que parece ser. En sus espacios juegan además la riqueza de una policromía a veces desbordada y el intrincado laberinto de trazos gestuales en el que el dibujo pone a prueba la capacidad de percepción del espectador. Esa trasmigración ocurre en silencio, sutilmente, sin sobresaltos. Pero la intensidad no es menos. Porque Ureña Rib logra adentrarse en el espíritu de estas nuevas Madonas, o Venus o Ninfas y es como si pudiéramos adentrarnos en los predios del sueño. Estos desdoblamientos ocurren inadvertidamente. Solo un sentido de ausencia, de nostalgia cubre la desnudez de los hermosos cuerpos. Liberados de las bajas pasiones, los cuerpos parecen elevarse o sumergirse en las regiones ignotas de la imaginación y de los sueños.

Sofía Estévez. Escritora y Periodista. Washington. DC.2001

 

 

 

 


 

 

 


 

 

 

Ureña Rib has seen his work exhibited around the World and holds a prominent position on the Art scene in his own country, but he admits to be particularly drawn to Montreal, which he visits annually. Renting a studio in the downtown Belgo Building, he immerses himself enthusiastically in the creative and diverse atmosphere of Montreal producing here his works.

FERNANDO URENA RIB

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Revisado: May 16, 2013
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