Pintura Orgánica de Fernando Ureña Rib

CANDOR PICTÓRICO

LA MUJER

TRES MISTERIOS SALINOS

EL DIBUJO

DANZAS BAJO LA LLUVIA

LA ÚLTIMA METAMORFOSIS

ETAPAS NECESARIAS DE UNA TRANSICIÓN PICTÓRICA

EL DESNUDO DE FERNANDO UREÑA RIB

DESNUDOS ESTILIZADOS

DECIR LA PIEL

FÁBULAS URBANAS

LAS DADORAS

LAS NINFAS

IMAGENES FULGURANTES

ONIRISMO

 

 

 

ARTE DOMINICANO

 

FERNANDO UREÑA RIB

PENSAMIENTO ESTÉTICO

 

 

 

NOSTALGIA. ÓLEO SOBRE LIENZO DE FERNANDO UREÑA RIB. 48X48" 

 

 

CREO



Que el arte es un elevado y complejo acto de creación humana que consiste en la comunicación física, objetual de las imágenes que pueblan el mundo interior del artista.

Que el arte no es un producto de la razón ni de la inteligencia, sino una extensión de los sentimientos. Entendiéndose por sentimientos la percepción, la intuición (a la manera de Benedetto Croce) el mundo de los sentidos.


Que la imagen solo puede comunicarse a través de sí misma.


Que el arte no necesariamente ha de estar apartado de la gracia ni de la Belleza. Entendiéndose por Belleza un concepto que es redefinido y reinventado constantemente por cada generación, por cada cultura y por cada artista.


Que el trabajo del artista debe apelar a diferentes niveles de percepción visual.


Que el arte debe despertar un goce estético, producir o inducir una respuesta; crear un estímulo y provocar una reacción en el espectador.


Que el espectador enriquece la percepción de la obra de arte y completa el ciclo de la comunicación que esta induce.


Que mucho del arte que se produce hoy carece de esa respuesta y que el espectador es urgido a leer textos explicativos debido a que la imagen presentada no logra comunicar los contenidos interiores del artista.


Que el mensaje de las vanguardias de principios del Siglo XX es ya obsoleto y caduco, incluyendo las secuelas del Arte Pop y de la veneración del objeto como expresión plástic.


Que ya nadie se inmuta ante la profusión de objetos encontrados, arte de deshechos, instalaciones estrafalarias y otras extravagancias que inundan los museos de arte contemporáneos en el mundo.


Que la tradición no ha de ser rechazada, sino considerada fuente inagotable, valioso instrumento de trabajo.


Que el artista ha de conocer, renovar y enriquecer continuamente la tradición heredada.


Que el oficio y el taller libran al artista de la torpeza y perfeccionan su habilidad de comunicación de la imagen, logrando que tareas complejas parezcan espontáneas y gráciles.


Que la lucha del artista al iniciarse el Siglo XXI debe atrincherarse contra el rasero cultural que implican ciertos programas de globalización, atacándolo desde sus mismísimos cimientos y utilizando sus propios medios de comunicación.



Fernando Ureña Rib
 

 

 

 
© Latin Art Museum 2006.