
EN
LAS PINTURAS DE MANOLO GALLARDO
Fernando
Ureña Rib
El dominio técnico,
la versatilidad temática y la riqueza imaginativa del
guatemalteco Manolo Gallardo lo sitúan como uno de los más
diestros pintores figurativos latinoamericanos, junto a
personajes de la talla de
David
Manzur y
Heriberto Cogollo de Colombia,
Luigi Stornaiolo de Ecuador,
Clever
Lara de Uruguay o
Claudio Bravo, de Chile.
Añada a esto su
manejo y entendimiento de la anatomía humana, y la sublime
plasticidad de la imagen, moldeada y labrada con vocación
de escultor, de orfebre. El predominio de la luz, como
elemento compositivo y estructural del cuadro nos hace
vagar, inevitablemente, hasta los maestros venecianos del
claroscuro.
Atento tanto al
detalle como a elementos de sorpresa, Manolo Gallardo se
muestra a veces contestatario, irreverente, pero
obviamente conocedor profundo de los temas que aborda.
Manolo Gallardo parte
de una paleta sobria que se va enriqueciendo en el proceso
pictórico hasta llegar a manifestar de manera armónica, la
riqueza y suculencia de su gama cromática. Considerado por
muchos como "demodé" Gallardo es, sin embargo, un
innovador avanzado que utiliza los tesoros de las técnicas
y de la tradición clásica para encontrar nuevos modos de
expresión plástica. El resultado es el de un surrealismo
virtuoso, innovador e irreverente.
FERNANDO UREÑA RIB