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ARTE IBEROAMERICANO |
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INFLUENCIAS Y REFLUJOS EN EL
ARTE DOMINICANO
EUGENIO
FERNÁNDEZ GRANELL
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E ugenio
Fernández Granell
fallecíó el 24 de octubre en Madrid.
Fernández Granell fue una de las más importantes figuras de la cultura dominicana
y española del siglo pasado. Eugenio nació en La Coruña, trasladándose
en 1928 a Madrid, en cuya Escuela Superior de Música ingresa. Músico,
escritor, escultor y, ante todo, pintor de prestigio internacional y
figura destacada del movimiento surrealista,
En 1932 ingresó en la Oposición de izquierda, luego izquierda
Comunista, con la que, junto al BOC, participa en la fundación del
Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM), con el que participa en
la defensa de Madrid, dirigiendo la revista El combatiente rojo
y participando en otras revistas poumistas como POUM, La
Nueva Era y La Batalla.
Exiliado en 1939, vive en Francia y República Dominicana. En Santo
Domingo, junto a un formidable grupo de refugiados españoles de la
Guerra contribuye a la fundación de la Escuela Nacional de Bellas
Artes. Luego se traslada a Guatemala, Puerto Rico, Los Angeles
(California) y Nueva York, hasta su regreso a España en 1985.
Doctorado en sociología y antropología por la New School for Social
Resarch, Nueva York, era profeso emérito de la City University of New
York (CUNY).
En República Dominicana fue figura influyente. Andres Breton le
visita alli y le permite conocer a sus numerosos amigos e
intelectuales en la Isla. Amigo de Manolo Pascual, laureado escultor
español y fundador de la Escuela Nacional de Bellas Artes en 1942.
La presencia de su obra en la exposición colectiva Le
Surrealisme, realizada en 1947 en París, confirma la importancia
cobrada por
Granell
en el movimiento surrealista. Desde entonces, su pintura ha sido
motivo de numerosas exposiciones, individuales o colectivas, en
numerosos países. Dispone también de una muy original obra literaria,
como Isla cofre mítico o Federica no era tonta, y es
autor de numerosos artículos sobre temas políticos o culturales.
Habiendo sufrido la persecución del fascismo y también del
estalinismo, cuyo acoso le forzó a abandonar Guatemala en 1950,
Granell juega
un papel muy activo en todos los esfuerzos realizados para reivindicar
el honor y la honestidad revolucionaria del POUM frente a las
calumnias y sangrienta persecución de que fue objeto por parte de
Stalin y sus seguidores españoles.
Recibió el Premio de la Comunidad de Madrid a la Creación Plástica
y el Premio Pablo Iglesias de las Artes. La Fundación
Granell (http://www.fundacion-granell.org),
instalada en Santiago de Compostela, realiza una valiosa labor de
difusión de su obra y de otras expresiones artísticas contemporáneas,
bajo el impulso de Natalia
Fernández
Segarra, hija de Eugenio y de Amparo.
Notas tomadas de la
Fundación
Granell
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FICHA DEL MUSEO
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Eugenio Fernández Granell nace en A Coruña en 1912. Estudia
Bachillerato y música en Santiago de Compostela, y continúa
sus estudios en el Consevatorio de Madrid, siendo discípulo
de Antonio Fernández Bordas y Conrado del Campo. Mantuvo
estrecha amistad con Enrique Casal Chapí.
En 1939, tras la derrota del ejército Republicano se exilia
a la República Dominicana, allí conoce a André Bretón
iniciando así su relación con el surrealismo. Pronto salen a
la luz sus primeros dibujos junto con cuentos y poesías que
publica en la Poesía Sorprendida, que reunía colaboraciones
de exiliados como Juan Ramón Jiménez, Guillén o Salinas.
Posteriormente vive en Guatemala, Puerto Rico, Los Ángeles y
Nueva York. Se doctora en Sociología y Antropología en la
New School for Social Research de Nueva York, y es nombrado
profesor Emeritus por la City University of New York (CUNY).
En esta ciudad reside desde 1957 hasta 1985, momento en el
que vuelve a España, instalándose en Madrid.
A lo largo de su vida fue profesor en diversas universidades
americanas, colaborador en revistas europeas y americanas,
escritor e ilustrador. Publica libros de ensayos como
Estudio Preliminar a la obra Asi que pasen cinco años de
Federico García Lorca, novelas: La novela del Indio
Tupinamba, que retrata una particular visión surrealista de
la Guerra Civil española; libros de cuentos: Federica no era
tonta y de poesía: Estela de presagios.
Llegó al país en 1939. Fue uno de los más importantes
pintores surrealistas de todos los tiempos.
Nació en La Coruña el 28 de noviembre de 1912 y murió en
Madrid en noviembre de1 2001. Estudió el bachillerato en
Santiago de Compostela y música con Manuel Valverde, pasando
luego al Conservatorio de Madrid, siendo discípulo de
Antonio Fernández Bordas y Conrado del Campo. Sus
conocimientos musicales los acrecentó su estrecha amistad
con Enrique Casal Chapí, primer director de la Orquesta
Sinfónica Nacional, quien lo conquistó para que
formara parte del elenco, como uno de los primeros
violines y con quien compartió el exilio en Santo Domingo.
Se exilió en 1939 tras la derrota del ejército republicano
antifascista en el cual participó. Vivió en Francia,
República Dominicana, Guatemala, Puerto Rico, Los Ángeles, y
Nueva York. Recibió doctorados en Sociología y Antropología
en la New School for Social Research, Nueva York, donde
vivió desde 1957 hasta 1985, cuando regresó a España.
No es sino hasta 1941 cuando descubrió su verdadera vocación
artística la pintura. Su formación es autodidacta. En 1943
realiza su primera exposición (44 obras). Su fecundidad es
tan grande, que en la exposición que realizo en 1945, entre
oleos, dibujos, acuarelas y guaches, mostró no menos de 200
trabajos. Fue un firme colaborador, tanto en lo pictórico
como en lo literario de la revista del movimiento "Poesía
Sorprendida" ocasionalmente ejercitaba también la crítica de
artes plásticas.
Fue profesor en diversas universidades americanas. Colaboró
en revistas de ambos continentes como escritor e ilustrador.
Publicó libros de ensayo, novelas, cuentos y poesía. Obtuvo
el Premio de Novela Don Quijote, México por su novela "Lo
que sucedió...". Obtuvo también el Premio Internacional de
Pintura de la Fundación Copley, Nueva York cuyo jurado lo
constituían: Max Ernst, Jean Arp, Marcel Duchamp, Roberto
Matta, Julien Levy, Roland Penrose, Alfred H. Barr y Sir
Herbert Read. Su obra figura en los museos de Arte Moderno
de Nueva York, el Reina Sofía de Madrid, y en otros museos y
colecciones europeos y americanos.
Según su hija Natalia Fernández Segarra: "Quizás unas
palabras claves para definir a Granell y al surrealismo son
palabras del propio pintor: 'La única condición para ser
surrealista es la integridad moral del individuo, que no se
vende, que no traiciona'. Pintó desde niño, como hacen todos
los niños españoles, pero nunca tuvo la inclinación de
pintar 'manzanas o una mujer sentada... antes de conocer al
surrealismo, lo que pintaba eran invenciones mías, y por esa
época eran castillos, mas o menos fantásticos como los que
aparecen en la novelística gótica inglesa, por ejemplo... EI
surrealismo cambió mi rumbo por completo y traté de hacer
cosas más personales, dejé libre mi fantasía hasta donde me
resultaba posible'.
Llegó al país en 1939. Fue uno de
los más importantes pintores surrealistas de todos los tiempos.
Nació en La Coruña el 28 de
noviembre de 1912 y murió en Madrid en noviembre de1 2001.
Estudió el bachillerato en Santiago de Compostela y música con
Manuel Valverde, pasando luego al Conservatorio de Madrid,
siendo discípulo de Antonio Fernández Bordas y Conrado del
Campo. Sus conocimientos musicales los acrecentó su estrecha
amistad con Enrique Casal Chapí, primer director de la Orquesta
Sinfónica Nacional, quien lo conquistó para que formara parte
del elenco, como uno de los primeros violines y con quien
compartió el exilio en Santo Domingo.
Se exilió en 1939 tras la derrota
del ejército republicano antifascista en el cual participó.
Vivió en Francia, República Dominicana, Guatemala, Puerto Rico,
Los Ángeles, y Nueva York. Recibió doctorados en Sociología y
Antropología en la New School for Social Research, Nueva York,
donde vivió desde 1957 hasta 1985, cuando regresó a España.
No es sino hasta 1941 cuando descubrió su verdadera vocación
artística la pintura. Su formación es autodidacta. En 1943
realiza su primera exposición (44 obras). Su fecundidad es tan
grande, que en la exposición que realizo en 1945, entre oleos,
dibujos, acuarelas y guaches, mostró no menos de 200 trabajos.
Fue un firme colaborador, tanto en lo pictórico como en lo
literario de la revista del movimiento "Poesía Sorprendida"
ocasionalmente ejercitaba también la crítica de artes plásticas.
Fue profesor en diversas
universidades americanas. Colaboró en revistas de ambos
continentes como escritor e ilustrador. Publicó libros de
ensayo, novelas, cuentos y poesía. Obtuvo el Premio de Novela
Don Quijote, México por su novela "Lo que sucedió...". Obtuvo
también el Premio Internacional de Pintura de la Fundación
Copley, Nueva York cuyo jurado lo constituían: Max Ernst, Jean
Arp, Marcel Duchamp, Roberto Matta, Julien Levy, Roland Penrose,
Alfred H. Barr y Sir Herbert Read. Su obra figura en los museos
de Arte Moderno de Nueva York, el Reina Sofía de Madrid, y en
otros museos y colecciones europeos y americanos.
Según su hija Natalia Fernández
Segarra: "Quizás unas palabras claves para definir a Granell y
al surrealismo son palabras del propio pintor: 'La única
condición para ser surrealista es la integridad moral del
individuo, que no se vende, que no traiciona'. Pintó desde niño,
como hacen todos los niños españoles, pero nunca tuvo la
inclinación de pintar 'manzanas o una mujer sentada... antes de
conocer al surrealismo, lo que pintaba eran invenciones mías, y
por esa época eran castillos, mas o menos fantásticos como los
que aparecen en la novelística gótica inglesa, por ejemplo... EI
surrealismo cambió mi rumbo por completo y traté de hacer cosas
más personales, dejé libre mi fantasía hasta donde me resultaba
posible'.
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