Mientras algunos artistas se echan a dormir sobre los laureles de sus
imágenes más exitosas, la obra del dominicano Julio Natera transcurre en
una constante exploración y en la búsqueda de nuevas alternativas al
arte de la figuración y sobre todo en el arte de la manipulación digital
de las imágenes.
Natera se dio a conocer en su nativa Repùblica Dominicana en los años
setenta. Luego de un largo y productivo silencio reaparece en la escena
de la Florida con una nueva exposición que aunque guarda la secreta
memoria de su obra anterior, geométrica y luminosa, a la supera y la
libera de formas recortadas que ya han sido superadas para este artista
innovador y polifacético, que evoluciona constantemente.
FERNANDO UREÑA RIB