Pocas
veces una trayectoria creativa muestra tanta coherencia entre
unidad y metamorfosis. La abstracción surrealizante de hoy,
impregnada de espíritu figurativo, ha emanado de una reflexión,
larga y compleja, sobre la figuración.
una impronta intelectual y cultural.
Fernando
Ureña Rib durante sus viajes y estancias europeas ha
reflexionado no solamente al respecto del clasicismo, del
romanticismo y del impresionismo, españoles y europeos, sino que
se ha compenetrado con varios movimientos y estilos del siglo
XX.
Es un
adepto desde los inicios del fauvismo y de un expresionismo
mesurado. Su desenvoltura lineal, que se siente tan cómoda en el
barroquismo o en la esquematización, evidencia su captación de
las artes "Nouveau" y "Deco". Conoce muy bien los planteamientos
futuristas y su dinámica de la figura. Hombre de su época llama
su atención el expresionismo actual y tanto su faceta alemana
como los cuestionamientos baconianos.
¡Es obvio
de observaciones y estudios, ensanchó las posibilidades del
creador y diversificó sus etapas sucesivas!
Durante
años, Fernando Ureña Rib no dejó de volver intencionalmente al
realismo, a través del retrato real o imaginario, rostros
(incluyendo a un esporádico autorretrato), bustos o medios
cuerpos, figura aisladas a veces combinadas con follaje o en
pareja repentinamente, reminiscencia soterrada de Adán y Eva. Es
probable que, tanto en el dibujo como en la pintura, él no
abandonará totalmente esa tendencia, de la misma manera que,
"convertido" al abstraccionismo, emprenderá retornos ocasionales a
la figuración.
Nos consta
que el artista, siendo uno de los más duchos en el oficio entre
los pintores dominicanos, se complace en probar de nuevo la
docilidad de la mano y de la inspiración. Sin embargo, la pasta y
el temperamento siempre están allí para la receptividad perceptiva
como aspecto de la representación. Recuerdo las afirmaciones de
León Degand: "A las fuerzas que líneas, formas y colores producen
según el objeto representado se agregan las fuerzas que esas
líneas, formas y colores producen entre sí, w3tún las relaciones
de los objetos entre ellos. " Para tomar el ejemplo más sencillo,
el impacto de áreas y manchas de color luz es mayor en la
confrontación de una muchacha joven con ramilletes de hojas, que
en la asociación de dos personajes, concentrándose entonces más la
atención del pintor en los rasgos físicos de ambos, en sus
expresiones introspectivas.
Al
mencionar la palabra "introspección" abordamos simultáneamente los
mundos interiores que sugieren las fisionomías absortas de ciertos
protagonistas y los mundos interiores del propio artista o más
bien sus necesidades interiores. Esa incursión de la intimidad
psicológica e intelectual, de los sentimientos y de la fantasía se
traduce en la obra de Fernando Ureña Rib, por u tipo de discurso
onírico, emitido hasta el 1986 aproximadamente, y que constituye
el cimiento de la producción ya madura.
MARIANNE DE TOLENTINO