EL DESNUDO EN LA OBRA DE FERNANDO UREÑA RIB
Los cuerpos femeninos de Fernando
Ureña Rib (desde hace mucho un virtuoso de la anatomía)
sugieren un florecimiento del equilibro. Proyectan la
belleza física con una perfecta naturalidad y a menudo se
convierten en ejemplos de la arquitectura corporal. A la vez
entidades formales y cromáticas, espontáneamente sensuales,
más que lúdicamente eróticas, brindan la iconografía de un
organismo vivo, de la vida en clímax de la armonía y la
animación.
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La estilística del pintor, tan suelta y
amaestrada al compás de conocimientos y de oficios se pasea,
alternando e integrando elementos del pos impresionismo, del
expresionismo y del futurismo con un trasfondo de sólido
realismo. Ello propicia un ritmo interior de toques y de tonos,
que suscita la vitalidad, percibida, leída, disfrutada por el
contemplador. El desnudo, magistralmente interpretado, de
Fernando Ureña, sugiere y requiere distintas miradas. En la
pintura italiana reciente, hay dos corrientes, la
transvanguardia y la "pittura colta". Ese deslinde conviene
también a otras latitudes como la nuestra, donde el desnudo de
Fernando Ureña Rib pertenecería entonces a la "pintura culta".
Marianne de Tolentino. 1995
La serie de dibujos estroboscópicos de
Fernando Ureña Rib describe con elocuencia movimientos en el
espacio. Son espacios sicológicos, no solo físicos. El
espectador es confrontado simultáneamente con imágenes que se
funden en una continua superposición de imágenes fugaces que se
mueven en la misma progresión musical del staccato y se produce
en él el perturbador efecto de un proyector de películas de cine
cuyas imágenes van quedando lentamente paralizadas.
Steven Kaplan. Art Director Altos
De Chavon. New York. 1982
En su trabajo Fernando Ureña Rib
explora la estructura secreta de las formas de la naturaleza.
Fernando Ureña Rib y la unidad de esa relación con el cuerpo
humano. Esta exploración es muy intensa. Sus pinturas son
simultáneamente apacibles e inquietantes. Tienen el poder de
seducirnos.
Beatrice M. Ingram. Boston, 1984
Al examinar el trabajo de Fernando
Ureña Rib uno percibe que sus imágenes son solo en apariencia
simples. La yuxtaposición de ciertos elementos visuales produce
poderosos o sutiles campos magnéticos. Por un lado hay una
gentileza y sensualidad en las formas que hace que el espectador
suspire quedamente. Pero es mucho más que eso: para Fernando
Ureña Rib el arte ha de ser visto como un medio para la
iluminación del hombre en sus órdenes físicos y espirituales. El
grado de iluminación del espectador determinaría el impacto que
su obra ejercería. Uno llega a tener conciencia de que aunque la
obra de Ureña Rib encierra miríadas de paradojas su empresa
mayor consiste en el viejo anhelo del hombre de armonizar esos
dos mundos.
Scott Duperon. Presidente Attaché
Data Link, Shell Aero Space Centre. Ottawa, Canada.
La curva, el lustre, la vítrea
transparencia y la pátina nos invitan a tocar, a acariciar, a
penetrar en los gratos submundos de Ureña Rib. Las imágenes en
movimiento incesante de Fernando Ureña Rib nos turban
profundamente. Son esculturas perpetuas del espacio. Espacios
abiertos, desdoblados, contorneados, proyectados, que se esfuman
o se transparentan. Un mundo de formas rondas, pulidas, finitas
e infinitas, abiertas que se traslapan sobre una multiplicidad
de dimensiones, pero todas moviéndose en torno a un sentido: el
tacto. Un mundo onírico siempre fluido, refrescante, libre de
ataduras y fronteras, más allá de los límites y de los cánones.
Sus figuras se enlazan y se alzan como una pareja desnuda que
volara a cielo abierto sobre los lomos de un caballo alado. Los
colores se despojan imperceptiblemente de sus gamas. Como en el
tiempo, la transición es permanente.
Danielle DeGarie, Escritora.
Montreal, Julio de 1990
Fernando Ureña Rib No se repite ni
rompe con su pasado pictórico. Manteniendo un estilo y una
imagen inconfundibles, el suma las etapas anteriores en un
extraordinario enriquecimiento plástico. Una paleta exquisita
"instrumenta" racimos de formas. Formas superpuestas, contiguas.
Formas en evolución , configuradas dentro de una mayor o menor
complejidad. Preeminentemente orgánicas, pero con un subyacente
toque de geometría.
Marianne de Tolentino. El Listín
Diario. Diciembre de1987. Santo Domingo.

    

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