ARTE MEXICANO

 

 

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FERNANDO

UREÑA RIB

 

 

DEL LIBRO DECIR LA PIEL

 

CUENTOS

DEL LIBRO FÁBULAS URBANAS

 

 

PINTURA MEXICANA

 

PINTURAS Y GRÁFICA DEl mexicano

vicente rojo

FERNANDO UREÑA RIB

 

 

Vicente Rojo, Artista Gráfico y Pictórico de México

 

 

A Vicente Rojo lo conocí en 1956. Fue en el pequeño cuarto que el periódico Novedades destinaba a los que hacían el mejor suplemento cultural de América Latina: México en la Cultura.


Recuerdo en detalle el encuentro: Vicente Rojo, con los brazos ligeramente levantados reflexionaba sobre una hoja de cartón. Formaba una página. Esperaba que le dictara su espíritu dónde debía ir tal o cual imagen. Sus dedos se agitaban nerviosamente como si fueran alas y se dispusieran a iniciar el vuelo.

El rostro, situado a pocos centímetros de la página, me hizo imaginar unos ojos inteligentes que giraban hacia diversos puntos, moviendo mentalmente las imágenes. De pronto, las manos descendieron y, en hábil movimiento, las colocaron en lugar exacto. Vicente Rojo levantó la cara y me miró. Me sentí una de esas figuras o letras que Vicente movía como en un juego de ajedrez y pensé que avanzaría hacia mí para colocarme en el sitio donde la composición no se alterara. Como obedeciendo una orden que exige el orden, me moví de la puerta y avancé hacia el escritorio donde estaba el director Fernando Benítez. Vicente Rojo ocupaba el lugar de director artístico del suplemento que Miguel Prieto, al morir, había dejado vacante. Como Prieto, su maestro, Vicente era también pintor.

En 1958 presentó su primera exposición individual titulada Guerra y Paz, en la Galería Proteo. Ahí conocí su pintura y mi entusiasmo se encendió frente a un arte neo figurativo que me hizo evocar la estatuaria catalana que había yo conocido en el Museo Marés de Barcelona. Todavía me emociona esa época expresionista de Rojo, cuando la descubro en casa de algún amigo de entonces. En 1959, Rojo encuentra su camino y su serie Los presagios lo revelan como el más brillante pintor de mi generación.



JOSÉ LUÍS CUEVAS

 

 

Obedeciendo a ritmos cíclicos impredecibles, a veces generacionales, el influjo del constructivismo y la herencia de la Bauhaus aparecieron de nuevo en el horizonte posible, y el diseño de Vicente Rojo empezó a cobrar lentamente una animación creadora, original.

Sin perder ni un ápice de la tersura y de la precisión aprendidas en Prieto, aparecieron en sus trabajos algunos curiosos elementos inútiles, ciertas fracturas menores, nuevos ejes, nuevas proporciones, una mayor plasticidad y, sobre todo, una tenue dosis de humor que, salvo cuando el tema lo prohíbe, nunca ya le ha abandonado.
El punto extremo que alcanzó su experimentalismo puede verse en muchas de las páginas de la Revista de las Bellas Artes (segunda época) que tuve la dicha de editar con él en 1982 y 1983.

Le había propuesto hacer precisamente una revista que rompiera —como hubiera roto Miguel Prieto— con aquella severidad formal que había pasado ya a las revistas publicitarias de los laboratorios y a prospectos médicos. Y Vicente Rojo acogió la idea con gusto y se permitió en aquellos diez números de la revista del INBA libertades que no creo que se haya tomado en ninguna publicación periódica. Era ya un maestro que, en plena madurez, se permitía esos destellos de juventud, que son la primera señal de identidad de los auténticos creadores. (Y la otra: la de abrir la vía a varias decenas de diseñadores, discípulos suyos, y hoy ya maestros, que siguen contando cotidianamente con la generosidad despilfarradora y cordial de su interminable bagaje de imaginación y de buen gusto).


Rafael López Castro (1984)



Mi primer acercamiento a Vicente Rojo fue a través de su pintura. Su obra y la de toda su generación fueron el vehículo visual que me permitió abrir los ojos al arte contemporáneo.

Pero lo cierto es que mi contacto más fuerte con Vicente se da en el campo del diseño. Eso sucedió y sucede desde hace veinte años.


En aquella época, cuando yo comencé a practicar esta disciplina, a veces en lugares modestos, Rojo resultaba ser un maestro indirecto por medio de las publicaciones que él diseñaba. Recuerdo con gusto la Revista de Bellas Artes, la de la Universidad, las portadas de los libros que llevaban ineludiblemente su marca.

Una de sus virtudes consiste en obtener un excelente resultado con muy pocos recursos técnicos. De su trabajo dentro del diseño se desprende una propuesta: la de plasmar formas muy ricas y sensibles, aprovechando los pocos recursos con que contamos, a veces, quienes trabajamos en el ambiente cultural, contrariamente a la cantidad de elementos que tiene la publicidad. Entre 1972 y 1975, trabajé junto a Rojo en la Imprenta Madero, de él en esa experiencia aprendí ese manejo tipográfico tan sobrio y elegante que lo distingue, aunque no puedo decir que yo lo haya alcanzado aún a su máximo nivel.



Fernando Benítez (1990)



Siempre que emprendo una tarea que juzgo importante, recurro a Vicente Rojo. En 1980, mientras él pintaba en París, yo aquí en México me enfrentaba al trabajo monumental de escribir y de reunir por todo el mundo ilustraciones referentes a la historia de la ciudad de México.

Llegado Vicente me dijo: «Todo este enorme material que has reunido no cabe en dos volúmenes, acaso en tres. El tomo III debe contener el siglo XIX y el XX. ¿Qué comen los habitantes de la ciudad, dónde se divierten, cómo se transportan, de qué agua disponen, qué basura generan? ¿Hablarás de su literatura, de su arte, de su cine de sus fotógrafos?» Aconsejado por él, mandamos docenas de fotógrafos y reanudé mis investigaciones y mi escritura. Acostumbrados al periodismo, sabíamos que el tiempo presiona y trabajamos bien y deprisa.


Vicente extendía códices, grabados, mapas, litografías, fotos, en el suelo de mi biblioteca y, a gatas, seleccionaba lo que él creía valioso. Supo separar el texto ilustrado en las imágenes, darle unidad y belleza, y sin rubor puedo decir que ninguna ciudad posee una historia de esa magnitud, de ese orden y con ese número de ilustraciones. El libro es tan mío como de Vicente, y lo mismo ocurrió con una nueva edición de La ruta de Hernán Cortés, con los cinco volúmenes de Los indios de México y con todos mis libros publicados por Era.


Felipe Covarrubias (1978)




Los críticos han considerado a Rojo como el diseñador que, sin una actividad pedagógica determinada, ha influido en los grafistas atentos y pendientes de su trabajo, llegando a crear un estilo.
Todos los diseñadores que hemos conocido a Rojo en la actividad profesional, en el taller, o a través de las exposiciones de sus obras, hemos recibido la más sincera y humilde enseñanza alejada de las normas cánones, o cualquier indicación de tipo académico. El uso de signos y señales, el manejo limpio y escrupuloso de la tipografía, la aseada diagramación finamente geometrizada con claridad y sencillez en el formato, y el gran poder de la imagen recreada en violentos collages, han sido las más importantes constantes de la obra gráfica de Rojo, obra que ha desarrollado principalmente en revistas, libros, folletos, portadas, catálogos, carteles, suplementos, etcétera.

Entre su obra llama la atención el diseño de los libros de arte (elaborados en colaboración con artistas famosos), y entre estos sobresale una hermosa edición basada en un ensayo del poeta Octavio Paz sobre la obra de Marcel Duchamp. Rojo diseña un portafolio que titula Diseño a la manera de Duchamp, que incluye notas biográficas, fotografías, textos de la época, tarjetas postales, etc.


 

 

BIBLIOGRAFÍA


TEXTOS


Vicente Rojo, Gatomaquia, presentación de José Emilio Pacheco, Librería Madero, México, 1961.
Octavio Paz, Discos visuales, dibujos de Vicente Rojo, Era, México, 1968.
Vicente Rojo, Negaciones, Imprenta/Librería Madero, México, 1973.
Vicente Rojo para iluminar, presentación de Felipe Garrido, Ed. Del Ermitaño/SEP Cultura, México, 1984.
Fernando del Paso, Paleta de diez colores, ilustraciones de Vicente Rojo, CIDCLI, CNCA, México, 1992.
Vicente Rojo, Los sueños compartidos, Discurso de ingreso, José Emilio Pacheco (salutación), Manuel Peimbert (respuesta), El Colegio Nacional, México, 1995.
Tardes de lluvia, Vicente Rojo / Animales impuros, José Luis Cuevas/Poemas, José-Miguel Ullán, Ed. La Giganta, México, 1995.
Vicente Rojo, José Emilio Pacheco, Escenarios, Galería López Quiroga, México, 1995.
Vicente Rojo, Escenario múltiple, presentación de Hugo Hiriart, Petra Ediciones, CNCA, México, 1996.
Vicente Rojo, Diseño gráfico, texto del autor, Gonzalo Celorio (presentación), Carlos Monsiváis (prólogo) y David Huerta (epílogo), UNAM, CNCA, Era y Trama Visual, México, 1997.
Alberto Blanco, Las estaciones de la vista. Conversaciones con Vicente Rojo, Ediciones de Samarcanda, 1998.
Vicente Rojo, Carátulas. Presentaciones de Eduardo Calderón Muñoz de Cote y Gustavo Amézaga Heiras, Biblioteca de Diseño Quórum, México, 2000.


 



 

 
EDICIONES LIMITADAS

José Emilio Pacheco (poema) Vicente Rojo (serigrafías), Jardín de niños, Multiarte, México, 1978.
José-Miguel Ullán (poemas) Vicente Rojo (grabados), Acorde, RLD, París, 1978.
Vicente Rojo (serigrafías y textos), Las cuatro estaciones, Hymax, México, 1981.
Vicente Rojo, (serigrafías) David Huerta (poemas), Lluvias de noviembre, Multiarte, México, 1983.
Vicente Rojo (serigrafías) Álvaro Mutis (poema), Lluvias de papel, Multiarte, México, 1989.
Andrés Sánchez Robayna (poema) Vicente Rojo (serigrafías), El resplandor, Antojos, Madrid, 1990.
José-Miguel Ullán (poema) Vicente Rojo (aguafuertes y serigrafías), Tardes de lluvia, Intaglio, México, 1991.
Vicente Rojo (fotograbados) Alberto Blanco (poema), Ocho volcanes, Cocina, México, 1992.
Vicente Rojo (grabados) Andrés Sánchez Robayna (poemas), Obediencia/El volcán, Tiempo Extra editores, México, 1995.
Vicente Rojo (grabados) Juan Villoro (relato), Tiempo Líquido, Tiempo Extra editores, México, 2000.

 



II. MONOGRAFÍAS


Juan García Ponce, Vicente Rojo, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1971.
Juan García Ponce, Las formas de la imaginación. Vicente Rojo en su pintura, Fondo de Cultura Económica, México, 1992.
Lelia Driben, Vicente Rojo. El arte de las variaciones sutiles, CNCA, México, 1996.


 




III. ESPECÍFICA


José de la Colina, "Los presagios de Vicente Rojo", en Nuestra década, Universidad Autónoma de México, 1964.
Juan García Ponce, "Vicente Rojo" en La aparición de lo invisible, Siglo XXI, México, 1968.
Juan García Ponce, "Vicente Rojo" en Nueve pintores mexicanos, Era, 1968.
Salvador Elizondo, "Vicente Rojo" en Cuaderno de escritura, Universidad de Guanajuato, México, 1968. (Segunda edición, Fondo de Cultura Económica, CREA, México, 1988.)
Juan García Ponce, "Negaciones de Vicente Rojo" en Trazos, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1974.
Luis Cardoza y Aragón, "Vicente Rojo" en Pintura contemporánea de México, Era, México, 1974.
Jorge Alberto Manrique, "Vicente Rojo", en El geometrismo mexicano, Universidad Nacional Autónoma de México, 1977.
Roberto Pontual (coordinador), "Vicente Rojo" en América Latina: geometría sensível, Jornal do Brasil/GBM, Río de Janeiro, Brasil, 1978.
Margarita García Flores, "Vicente Rojo. El orden como vocación", en Cartas marcadas, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1979.
Juan García Ponce, "Vicente Rojo" en Las huellas de la voz, Coma, México, 1982.
Hugo Covantes, "Vicente Rojo" en El grabado mexicano en el siglo XX, 1922-1981, edición del autor, México, 1982.
José-Miguel Ullán, "(Vicente Rojo) El retorno a la idea" en Pintado en México, con reproducción de textos de Fernando Benítez, Juan García Ponce, Fernando González Gortázar, Salvador Elizondo, Olivier Debroise, Luis Cardoza y Aragón y un poema de José-Miguel Ullán, Fundación Banco Exterior de España, Madrid, 1983.
Clinton Adams, "Vicente Rojo" en Mexico Nine/México nueve, Tamarind Institute, The University of New Mexico, Albuquerque, Estados Unidos, 1987.
Juan García Ponce, "Vicente Rojo y los signos" en Apariciones, Fondo de Cultura Económica, México, 1987.
Luis Cardoza y Aragón, "Vicente Rojo", en Ojo/Voz, Era, México, 1988.
Cristina Pacheco, "Vicente Rojo: el triunfo de la mano izquierda", en La luz en México, Gobierno del Estado de Guanajuato, México, 1988. (Segunda edición aumentada, Fondo de Cultura Económica, México, 1995.)
Héctor Perea, "México bajo la lluvia" en El viento en fuga, Universidad Autónoma Metropolitana, México, 1990.
Ramón Xirau, "En la exposición del maestro Vicente Rojo", Memoria, El Colegio Nacional, 1996.
Alberto Blanco, "La música de la retina: los escenarios de Vicente Rojo" en Las voces del ver. Ensayos sobre artes visuales, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 1997.
Juan Villoro, "El reverso del fuego", en Libertad en bronce, Impronta Editores, México, 1999.
Andrés Sánchez Robayna, "Nuevos escenarios de Vicente Rojo", en La sombra del mundo, Pre-textos, Valencia, 1999.
Silvia Cherem, "Vicente Rojo. Medio siglo de escenarios y recuerdos en México", en Entre la Historia y la memoria, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 2000.
Jorge Alberto Manrique, "Rojo: aceptación de lo transitorio", en Arte y artistas mexicanos del Siglo XX, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 2000.
Enrique Vila-Matas, "El Paseo de Sant Joan en Rojo", en Desde la ciudad nerviosa, Alfaguara, Madrid, 2000.


 




IV. GENERAL


Marta Traba, Dos décadas vulnerables en las artes plásticas latinoamericanas, 1950-1970, Siglo XXI, México 1973.
Damián Bayón, Aventura plástica en Hispanoamérica, Fondo de Cultura Económica, México, 1974.
Damián Bayón, Artistas contemporáneos de América Latina, Ediciones Serbal/Unesco, París-Barcelona, 1981. (Traducción al alemán Lateinamerikaische Kunst der Gegenwart, Frölich & Kaufmann, Berlín, 1982.)
Artcontre/Against Apartheid, Les Artistes du monde contra l'Apartheid, París, 1983.
Damián Bayón, (editor), Arte moderno en América Latina, Taurus, Madrid, 1985.
Museo de Arte Moderno, 25 años, 1964-1989, CNCA, INBA, Banobras, México, 1989.
Luis Ortiz Macedo, Cien obras maestras del Museo de Arte Moderno, CNCA, INBA, Banco Internacional, México, 1990.
Los volcanes, símbolo de México, Ciudad de México, Librería y Editora, México, 1992.
Premio Nacional de Ciencias y Artes, 1991-1992, Secretaría de Educación Pública, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 1993.
Elisa García Barragán et. al., Tres décadas de expresión plástica, Museo Universitario de Ciencias y Arte, Universidad Nacional Autónoma de México, 1993.
Teresa del Conde y Enrique Franco Calvo, Historia mínima del arte mexicano en el siglo XX, Attame Ediciones, México, 1994.
El nuevo Auditorio Nacional, Grupo Azabache, México, 1994.
Art against Apartheid, 78 artists in the 80's, Association Française d'Action Artistique, París, 1995.
Arte latinoamericano del Siglo XX, Edición de Edward Sullivan, Nerea, Madrid, 1996.
Maestros del Arte Contemporáneo en la colección permanente del Museo Rufino Tamayo, Américo Arte Editores, Fundación Olga y Rufino Tamayo, Instituto Nacional de Bellas Artes, México, 1997.
Periolibros. Iberoamérica pinta, UNESCO/Fondo de Cultura Económica, México, 1997.
Diez y va un siglo. Libro conmemorativo de los diez años de la semana cultural lésbica-gay, México, 1997.
Lily Kassner, Diccionario de escultores mexicanos del siglo XX, Tomo II, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 1997.
Un siglo de arte mexicano, 1900-2000, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Landucci Editores, México, 1999.
De la figuración a la abstracción. Iconos, cruzas, marcas. Prólogo de Juan Coronel, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, México, 1999.
Variantes. Ocho pintores. Introducción de Teresa del Conde, Impronta Editores, México, 1999.
 

 



 

 

 

 

Ureña Rib has seen his work exhibited around the World and holds a prominent position on the Art scene in his own country, but he admits to be particularly drawn to Montreal, which he visits annually. Renting a studio in the downtown Belgo Building, he immerses himself enthusiastically in the creative and diverse atmosphere of Montreal producing here his works.

FERNANDO URENA RIB

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Revisado: December 11, 2011
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