ARTE MEXICANO

 

 

AGUSTÍN LAZO

ANTONIO RUIZ

MANUEL FELGUEREZ

Mario Reyes

Manuel Felguerez

Rufino Tamayo

FEDERICO CANTU

Francisco Toledo

FRANCISCO CORZAS

Frida Kahlo

GUNTHER GERZO

Diego Rivera

JAVIER ESQUEDA

José Clemente Orozco

Sairi Forsman

Vicente Rojo

Carlos Mérida

MARIO REYES

JOSE LUIS CUEVAS

JOSÉ LUIS BUSTAMANTE

JOSÉ GUADALUPE POSADAS

 

FERNANDO

UREÑA RIB

 

 

DEL LIBRO DECIR LA PIEL

 

CUENTOS

DEL LIBRO FÁBULAS URBANAS

 

PINTURA MEXICANA

 

INTENSIDAD DRAMÁTICA DE

 RUFINO TAMAYO

Por Fernando Ureña Rib

RUFINO TAMAYO: "Hombre mirando la Luna" s/f

 

 

RUFINO TAMAYO inyecta una dramática intensidad a sus pinturas, realizadas simultáneamente con sobriedad y humor, con fuerza y sutileza, y sobre todo con una plena consistencia de los recursos visuales de la imagen. El pintor mexicano se vale de técnicas precisas para ahondar en  las superficies del lienzos, rayándolas, acariciándolas y finalmente desbordando en ellas pasiones contenidas. 

Pero lo que más impresiona al espectador es la valentía con la que el pintor destruye y reconstruye la anatomía humana, exaltando y agigantando ciertos aspectos de su interés y disolviendo, con jugosas mezclas de color, la escena en un ambiente que da énfasis a lo teatral, a la ampulosidad de la expresión y de las formas. Hombres y mujeres de atormentada existencia navegan en las aguas de su dolor de modo contemplativo o asumiendo posturas de enérgico combate. La complejidad de la composición es soslayada ante la imposición dramática de los aspectos  gestuales de la expresión.

 

 

FERNANDO UREÑA RIB 

 

 

RUFINO TAMAYO (1899 – 1991)

 

Nacido en Oaxaca, pintor mexicano cuyo estilo combina temas populares autóctonos con las formas artísticas de la vanguardia europea como el cubismo. Rufino Tamayo estaba entre los artistas amigos de la revista Contemporáneos de la ciudad de México, la cual buscaba lo universal de lo nacional y luchaba en contra de la politización del arte postulada por el muralismo mexicano.

Para Tamayo la politización significaba emplear recursos no artísticos para hacerlos pasar por artísticos.  Su obra evolucionó de una pintura de pequeñas dimensiones (con un color insensible a las influencias posimpresionistas) a un cromatismo mucho más brillante al servicio de la temática social.

Tamayo también recuperó la pintura de caballete, que combinó con la pintura mural de carácter social, como La revolución (1938, Museo Nacional de Antropología), tras lo cual marchó a vivir a Nueva York. En obras como Mujeres de Tehuantepec (1939, Galería Albright-Knox, Buffalo, Estado de Nueva York), dispone las figuras fuertes y monumentales del arte tradicional mexicano en una sutil y compleja composición inspirada en el cubismo francés.

El mexicano llegó a realizar, en los años 40, una pintura que combina rotunda figuras y colores, llevando al color al predominio total en la obra. Su color iba de la inspiración popular al refinamiento con riqueza de matices y elocuentes animismo.

El color devino en ser el protagonista de su pintura junto a las figuras antropomórficas que, acentuaron sus proporcione precolombinas y se tornaron casi símbolos. Sus obras gozaron de un reconocimiento internacional, que derivó en encargos para amplias decoraciones murales como Homenaje a la raza (1952), en París, o México hoy (1953, Palacio de Bellas Artes, México). Le siguieron otros murales como América (1956, Banco del Suroeste, en Houston), el de mayor envergadura que ejecutó, y para el nuevo edificio de la UNESCO en París realizó Prometeo (1958) y, posteriormente, Eclipse total (1977).

Muchas de sus obras siguientes en la década de 1950 desarrollaron esta tendencia hacia la abstracción unida a un estilo sumamente emocional y violento. Tamayo fue un gran conocedor del arte prehispánico y en 1974 donó su espléndida colección de piezas de ese periodo a su ciudad natal. En la capital mexicana se encuentra el museo que lleva su nombre y que fue inaugurado en 1981.

Se trata de uno de los centros de arte contemporáneo más modernos del mundo en el que se exhiben obras de más de 150 artistas internacionales. La donación del museo y de casi la totalidad de su acervo artístico al pueblo de México representó una de las mayores satisfacciones para el pintor y artista gráfico.

Además de sus obras monumentales, la permanencia de Tamayo radica en la belleza de los retratos que pintó de su esposa Olga y en la sensualidad que despiertan sus inolvidables cuadros de sandías.

Rufino Tamayo incursionó en las intimidades míticas del componente indígena de su país. Dejó atrás la bellomanía y el naturalismo propio de occidente, adoptando trazos primitivos, por ser los tempranos del Hombre y son precisamente líneas triviales o comunes en cualquier ser humano.

 

FERNANDO URENA RIB

ART STUDIO

 

Orgánica

UREÑA RIB

Pintura Orgánica de Fernando Ureña Rib

PINTURAS Y ESCULTURAS RECIENTES

AV. MÁXIMO GÓMEZ, SANTO DOMINGO REPÚBLICA DOMINICANA

 

 

 

 

 

CONTACT INFORMATION

 

 

 

  

 

Home Contact us Search for Artists profiles Latin Artists Directory   Privacy Policy | Terms of use | Help | Contact Us | Report Abuse
© Latin Art Museum 2006. Design and developed by comuniQue.  
free hit counter