
Fernando Ureña Rib
De las páginas a los lienzos Fernando Ureña Rib se
desplaza con una facilidad mágica. Sus cuentos recrean imágenes de
forma tan precisas y claras, que cuando se leen se puede tener la
impresión de estar frente a un cuadro de pintura. Somos un país de
buenos narradores orales, que cuentan cosas
E l último libro de Fernando Ureña Rib se puede absorber con todos
los sentidos. Sus cuentos se pueden oler, tocar, palpar, escuchar y
saborear. Con pinceladas cargadas de poesías y figuras literarias,
el artista pinta un cuadro de palabras y frases capaces de
transportar al lector a ese mundo mágico que él es capaz de crear.
Quien lee El olor de las yeguas tratando de descubrir a la tía
Gracia pueda que no encuentre lo que busca; sin embargo, no quedará
decepcionado. Durante todas las páginas del texto es muy probable
toparse con un narrador espectador, en algunos casos, u otro que
forma parte de la misma historia. Con la complicidad de la tía,
Fernando logra atrapar al lector con unos relatos cortos y
significativos poseídos más por la magia que la realidad.
En un ambiente matizadopor el olor
de pintura, el escritor se entrega por completo y sin reserva a un
diálogo que desvela las más profundas intimidades de sus personajes.
Relegada por breve tiempo a un segundo plano, Fernando se olvida
unos minutos de la pintura para hablar con entusiasmo de sus
cuentos.
Oh!Magazine Su tía Gracia fue la fuente de inspiración para
escribir este libro; pero realmente, ¿cuándo se decide a escribirlo?
Fernando Ureña La tía Gracia es un personaje que ha causado
muchas impresiones. La gente se pregunta cuál fue la participación
de ella. Tía Gracia fue como un motivo más de mi inspiración, de la
misma manera que lo es esa costumbre campestre dominicana de
sentarse alrededor de un fuego y de ponerse a narrar cuentos, a
hacer historia. La manera de contar los cuentos en el libro, es como
si fuese precisamente como se hacía en el campo.
OH! ¿Qué tiempo le tomó preparar el libro?
F.U. Me tomó casi dos años recopilar estos cuentos. Hay otros
más que yo siempre sigo escribiendo. Pero no todo lo que escribo son
cuentos. Escribía artículos sobre cultura general. También tengo una
novela que la estoy trabajando desde hace 10 años y todavía no está
terminada.
OH! Pero en este libro, quien narra no es precisamente la tía
Gracia
F.U. El narrador soy yo; pero a veces surge un personaje como
narrador dentro de los cuentos. La tía Gracia es simplemente como un
pretexto para decir que estos son cuentos que se leen así facilmente.
En una tarde la gente se reúne y lee estos cuentos, como sentarse a
escuchar los cuentos del campo. No sólo la tía Gracia contaba
cuentos sino también todos los viejos, gente que amarraba su mula y
comenzaba a contar cosas que habían pasado antes.
OH! ¿De qué manera los viajes que ha realizado nutrieron
estos cuentos?
.F.ULos viajes son pues una fuente de inspiración permanente
para escribir cuentos. De hecho, un cuento en sí es como un viaje.
Esto decía don Pedro Mir. Un cuento comienza en un lugar, va
atravasando toda una zona, hasta que va llegando a un punto final,
generalmente sorpresivo e intrigante.
OH! En su libro El olor de las yeguas, ¿hasta dónde llega la
magia y hasta dónde la realidad?
F.U. La magia y la ficción están presentes permanentemente en
la vida. Es decir, todo es digno de asombro. Más que usar el término
magia preferiría decir lo sorprendente, sorpresivo, lo asombroso.
Todas estas cosas están presentes en la vida cotidiana. Todo ello
fue una excusa o una razón para uno comenzar a escribir cuentos.
OH! ¿Su libro está muy cargado de poesía?
F.U. Así es. Para mí la poesía es sumamente importante. No me
considero un poeta; pero pienso que la literatura es sobre todo la
forma, la manera en cómo se dice, eso es arte. El cuento puede ser
un tema normal y corriente; pero es la poesía la que le da otra
dimensión, de lo que es normal y corriente. La poesía es sumamente
sensual porque nos ayuda a ir hacia esos mundos que son sensoriales,
que uno puede palpar, tocar, oler; que son imperceptibles. Creo que
cuando uno escribe a través de imagen es muy parecido a cuando uno
pinta, porque uno pinta una imagen de un cuadro de la misma manera
en que uno pinta un relato.
OH! ¿De qué forma la pintura le acerca a la literatura?
F.U. Creo que ambas disciplinas, en mi caso, se complementan
y se nutren una a la otra. Muchas veces, cuando no puedo pintar, uso
un libro para escribir y hacer dibujos. Cuando viajo voy haciendo
dibujos de las cosas que me parecen interesantes. Pero a veces yo
veo una situación que me interesaría describir y quizás dibujándola
no es suficiente; porque hay una frase, un diálogo, otro tipo de
comunicación que se está presentando, entonces yo acudo a la palabra
escrita para comunicar esas cosas que son imposibles de comunicar.
OH! ¿Se podría decir que son dos formas de comunicarse
distintas?
F.U. Son dos formas de comunciación diferentes, pero que en
mi caso se complementan. En uno de mis libros hay unos dibujos, y
cerca de esos dibujos hay una serie de notas que sirven luego para
uno recrear esos relatos.
OH! Lo que no se puede decir con los dibujos se puede decir
con las palabras.
F.U. Exactamente.
OH! ¿Los personajes de sus cuentos son reales? ¿Fabiole de
Poigni me parece muy real?
F.U. Bueno el personaje si es real; pero la trama es una
historia creada. Todos los cuentos tienen una base de realidad y
otra de fantasía. Hay que dejar que sea el instinto creativo el
dominante. En efecto, Fabiole es el seudónimo de una amiga que es
una gran cantante lírica de origen español, pero que ha vivido en
París y en Nueva York y es un personaje que a mí personalmente me
gusta mucho utilizar.
OH! ¿De qué manera sus cuentos son críticas de la realidad?
F.U. Efectivamente los cuentos, al igual que las fábulas,
siempre llevan una contenido, una moraleja, una lección que aprender
y eso es normal y a eso también se le suma una crítica. Hay muchas
cosas que no se pueden decir de una manera directa, pero que uno las
oye o las lee, entonces se imagina al personaje que puede ser. La
gente que lee el cuento de El rey tiene los juegos pesados o Se
murió de risa, se da cuenta de que hay una cierta ironía, malicia.
Se busca la complicidad del lector. Pienso que el autor siempre
tiene que buscar ese punto en común con el lector.
OH! ¿Quedan más cuentos que narrar en Repúbica Dominicana,
más situaciones que contar?
F.U. El país, los campos, la juventud, en cada uno de
nosotros existen muchas historias que contar. A veces es cuestión de
tomar un espacio para sentarse y escribirlas. Somos un país de
buenos narradores, de enorme cantidad de narradores orales que
cuentan cosas. Aquí hay muchas historias de cosas que le pasan a la
gente. También como el dominicano tiene una imaginación muy
exaltada, a veces exagera cierto detalle y resulta que es un
universo de relatos prácticamente fantasioso.
OH! Actualmente está presentando una exposición, ¿de qué se
trata?
F.U. Es una exposición que se basa en un relato antiguo, en
una leyenda. La exposición se llama Orfica, y es una muestra que se
basa en la leyenda de Orfeo. Este relato sirve para toda una
exploración del mundo, especialmente de los sueños, del amor y de la
fatalidad de la vida. Como cuando uno finalmente encuentra el amor;
ese amor es tan breve y es trágico. La exposición es en el Museo de
Arte Moderno y permanecerá durante todo el mes de marzo.
OH! ¿En sus cuadros se repiten las figuras femeninas?
F.U. La mujer aparece desnuda en todos mis cuadros, pero
pura; porque es la pureza de la mujer, en el sentido de sin
vestimenta, sin atavío, tal como ella es. Ella es representada en mi
obra de una manera poderosa, de una manera hermosa y joven.
EL PAÚL DE FERNANDO
Fernando Ureña Rib es oriundo de La Romana.
Realizó sus estudios de pintura en la Escuela de
Bellas Artes, de San Francisco de Macorís. Obtuvo
una beca para estudiar en la Escuela Nacional de
Bellas Artes. Allí tuvo como maestro a Jaime Colson.
Estudió Lenguas Extranjeras en la Universidad
Autónoma de Santo Domingo. Ha presentado
exposiciones en museos y galerías de diversos
países, dentro de ellos: Roma, Ecuador, Egipto. Fue
presidente del Colegio Dominicano de Artistas
Plásticos. Actualmente es miembro de la Asociación
Internacional de Críticos de Arte (AICA), con sede
en París, y la Asociación Internacional de Artistas
Plásticos (AIAAP). Ha publicado artículos sobre
cultura y arte en los diarios El Caribe, Última
Hora, Listín Diario y El Siglo. Dentro de sus
publicaciones se encuentran: Fábulas urbanas, libro
de cuentos, y Decir la piel o las discretas orgías
del siliencio, críticas y artículos sobre su obra
pictórica. Recientemente acaba de publicar su libro
El olor de las yeguas.
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Un libro La Biblia
Un escritor Jorge Luis Borges
Una canción El breve espacio en que no estás
Un cantante Serge Reggiani
Una película La casa bajo los árboles
Un actor Marlon Brando
Una actriz Nicole Kidman
Un perfume Armani
Una bebida Vino tinto
Una comida Langosta
Un lugar Buenos Aires
Un animal El caballo
Un sueño Un museo con mis obras
Un nombre Carmelo
Una prenda Zapato
Una flor Orquídea
Una hora 5:00p.m
Un color Azul
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